20140214204057-thumb-320-240-lineas-ferreas.jpg

 

Por Graciela Guerrero Garay

Los bien llamados caminos de hierro que comunican y facilitan las labores de importantes puertos para la economía del país y de este territorio recibirán, en el presente año, un saludable impacto con la reparación media capital de que serán objeto.

Esta necesaria inversión abarca también líneas de ferrocarril involucradas en el acceso a centrales azucareros y lejanas comunidades rurales, lo cual beneficiará a cientos de tuneros que viven en zonas donde el transporte esencial son los ferrobuses, además de que era un reclamo necesario para mejorar la factibilidad de las tareas industriales y sociales.

Los ramales del insigne Puerto Carúpano, en el norteño municipio de Puerto Padre, y de Guayabal, en Amancio Rodríguez, están en los planes de inversión, los cuales de manera específica contemplan los puntos de embarque para el comercio internacional y nacional de mieles y azúcar, al tiempo que garantizará que exista una mayor seguridad y velocidad para las locomotoras.

Este saludable impacto para la economía cubana –dígase local y nacional- trasciende igual en las líneas comprometidas con el desarrollo del sector azucarero, pues permitirá, con las reparaciones, una mejor eficiencia en el tiro de caña a los cuatro centrales de Las Tunas, provincia que mueve mediante el ferrocarril más del 60 por ciento de la materia prima que procesa en la fabricación del crudo.

Leonardo Alonso, de la dirección de la Unidad Empresarial de Bases Vías y Puentes de este territorio, dijo en una  información difundida por la AIN que por Carúpano también se recepcionarán los materiales y equipos para el parque eólico Herradura I, otra obra con gran impacto para los proyectos revolucionarios de Cuba y esta región Balcón del Oriente.