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Por Graciela Guerrero Garay   Fotos: De la Autora

Todo este fin de semana, especialmente el viernes por ser la última jornada de clases en la mayoría de las enseñanzas en Cuba, los espacios habituales de matutinos y vespertinos se dedicaron a recordar el Día Internacional del Estudiante, que se celebra este 17 de Noviembre.

Galas culturales, tablas gimnásticas, festivales artísticos, fiestas de la lectura y acampadas pioneriles se mezclaron con el importante compromiso de que estudiar, primer deber del educando,  es el camino que los acerca a continuar en la primera línea protagónica del futuro del país.

Así, en diferentes centros escolares de la educación primaria, los maestros y bibliotecarios sostuvieron conversatorios con los alumnos sobre los valores ético –morales de la sociedad y el socialismo, al tiempo que destacaron el comportamiento y la disciplina en la casa, la escuela y la calle, porque “todos de conjunto dan el crédito de que junto a la instrucción, prevalece la educación y la cultura del hombre”.

Tampoco este domingo faltan las algarabías en los parques y las comunidades, en las cuales los Comités de Defensa de la Revolución, la Federación de Mujeres Cubanas y los Delegados del Poder Popular, con iniciativas y recursos propios, le propician a la grey y a los jóvenes juegos participativos, algunos festejan cumpleaños colectivos y otros ponen música y los invitan a mostrar sus condiciones histriónicas en la danza, el canto, la poesía y el cuento.

Por demás, toda Cuba sigue con esa enorme paz que marca sus días y sus domingos, entre hipos de sol y pinceladas de invierno, mientras en las instalaciones culturales, deportivas y recreativas, así como en las áreas concebidas para estos fines por la Unión de Jóvenes Comunistas y la Organización de Pioneros José Martí hay programas concertados por el INDER, la dirección de Cultura y otras instituciones para que la fiesta estudiantil quede en esa huella de la memoria donde, al decir del Apóstol, toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz.

En Las Tunas la cita de cierre es para el popular estadio chiquito, como se le conoce al complejo deportivo Ángel Guerra, un área donde ya es habitual que los jóvenes se concentren a realizar diversas actividades político- culturales- recreativas según sea la efemérides o la masividad de las convocatorias que los suman a los tiempos actuales que vive la nación y en la que no solo cuentan, sino que son ejes y motivaciones permanentes para el mejoramiento social y económico del socialismo cubano.