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Por Graciela Guerrero Garay

Aunque el asma es una de las enfermedades que más azota a la población infantil en Cuba entre las manifestaciones alérgicas, los estimados indican que el 49 por ciento de los cubanos padece algún tipo de esta dolencia.

Los cambios climáticos, la contaminación ambiental y las altas temperaturas son los agentes que más inciden y condicionan la aparición de estos malestares, de los cuales se dice que, en los próximos años, uno de cada dos personas los tendrá en el mundo.

En este oriental territorio de Las Tunas es baja la tasa de mortalidad por asma -1,3 por cada 100 mil habitantes-, en tanto en el país existen aproximadamente un millón de asmáticos, cifra que a nivel mundial alcanza los 300 millones.

Sin embargo, la prevalencia de diferentes tipos de alergia se hace cada vez más notable en los anales de la Salud Pública en la isla, mientras la OMS informa que a nivel global son cientos de millones los pacientes con rinitis, dermatitis atópica y anafilaxia, así como la intolerancia a picaduras de insectos, medicinas y alimentos, esencialmente entre los pobladores más jóvenes.

El país –según aseguran los especialistas – muestra una prevalencia de asma de cerca del 31,4 por ciento entre los infantes de 6 a 7 años, cuando igual índice llega al 13 por ciento en el grupo comprendido entre los 13 y 14 años.

Otro detalle que destacan los expertos en la nación caribeña está relacionado con la rinoconjuntivitis, la cual en el primer grupo de niñas y niños está en el 17.6 por ciento y en los adolescentes en un 20,1.

Asimismo resaltan que, aunque existen varias teorías que apuntalan estos incrementos, el efecto del cambio climático produce reacciones adversas sobre la salud humana y genera el brote de estos malestares alérgicos, al prolongar la temporada de polen y estos permanecer más tiempo en el aire, lo cual por la contaminación ambiental se convierten en alergénicos más agresivos.  

Todo ello incide en el aumento de las enfermedades provocadas por insectos al encontrar un medio más factible para su multiplicación, lo que repercute en la reiteración mantenida y en ascenso de las dolencias respiratorias, así como de las infecciosas por  las altas concentraciones de polvo y moho.

Continuar con el desarrollo de nuevos extractos alergénicos para uso diagnóstico es una de las prioridades para elevar la calidad de atención y de vida de estos pacientes en Cuba, donde a causa del asma faltan a diario a centros escolares y laborales unos dos mil 594 cubanas y cubanos.