20131007172930-che28.jpg

 

Por Graciela Guerrero Garay

¿Por qué será que el Che tiene esta peligrosa

costumbre de seguir naciendo?

(Tomado de El Nacedor, de Eduardo Galeano)

He descubierto que La Higuera es cualquier parte del mundo. O que puede transformarse en millones de formas humanas, oraciones de fe, ejércitos, cantos, esperanzas, emociones, fuerza y luz. Nada ha detenido al tiempo ni ha podido enterrar su imagen, aunque lo mataron un 8 de octubre. O lo resucitaron. O lo hizo el más Nacedor de todos, como escribió Galeano.

Quizás, más que nadie, sus asesinos creyeron que se iba. Aquella carta de despedida que leyó Fidel Castro, tal como él pidió, tampoco fue cierta. Ernesto Che Guevara de la Serna nunca abandonó la tierra y, menos, a Cuba. No valen contar los años de la escondida. Ahora mismo está aquí, con su boina y la su barba, empujando, apuntando… con la idea del corazón lo que quieren los cubanos: un socialismo mejor, una sociedad más justa…paz y solidaridad en cualquier confín del mapamundi.

¡Es hermoso ver su estatura – pequeña y agigantada a la vez- entre tantos niños que ennoblecen un lema y una organización: Pioneros José Martí…Seremos como el Che! Es bueno saber que en el Mausoleo de Santa Clara revive la historia y allí van cientos de cubanas y cubanos a dejarle flores y recordarlo.

Gratifica el homenaje que se le rinde en el Hospital General Docente que lleva su nombre en esta ciudad de Las Tunas, donde médicos, enfermeras, tecnólogos, especialistas y trabajadores de diversas categorías salvan vidas y desafían la muerte, aún con escasos recursos, agotados de largas jornadas, sorteando sus propios problemas.

Es genial volver a leer los poemas de Julio Cortázar, Mario Benedetti, Roque Dalton y confirmar que no se equivocaron y que la literatura no hizo un mito, reverenció a un hombre…

“… Hay plantas, como el cacao, que crecen al sol, cuando hay, y si no hay crecen a la sombra. Escuché decir que no necesitan sol porque lo llevan dentro. El Che era una de esas plantas, y por eso sigue siento…”, dijo Galeano en ocasión del 45 aniversario de la intervención de Ernesto Guevara en la conferencia del Consejo Interamericano Económico Social, el 8 de agosto de 1961, en Punta del Este, Uruguay.

Este 8 de octubre del 2013 todo es igual. Y es que las balas te comen la carne pero, enhorabuena, jamás matan ideas o borran el espíritu. Y heme aquí, como millones de hermanos en mi Cuba, América y la tierra, repitiendo a Benedetti: “…Dicen que incineraron toda tu vocación, menos un dedo. Basta para mostrarnos el camino, para acusar al monstruo y sus tizones, para apretar de nuevo los gatillos…”