20130914143646-decb177172a44bff123802e7c59a656e-l.jpg

 

  • La Isla está suscrita  a la Declaración de Compromiso sobre la enfermedad, adoptada en el período extraordinario de la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2001 pero, aún así, sus esfuerzos están lacerados por el bloqueo de los Estados Unidos.
  • A inicios del 2011, el gobierno estadounidense incautó más de cuatro millones 200 mil dólares del financiamiento del Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la tuberculosis y la malaria para tres proyectos de cooperación con el país.

Por Graciela Guerrero Garay     Foto: Tomada de la Red

Aunque la tasa de prevalencia del VIH/SIDA estimada en la población sexualmente activa es de 0,05 por ciento y está reconocida como una de las más bajas del mundo, dos niños de mi comunidad quedaron huérfanos de padre la semana pasada por culpa del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida.

Esta historia no es la única desde que en los meses finales de 1985 se diagnosticó al primer cubano con la enfermedad. Bajo control actualmente, a lo largo de este tiempo suman más de 17 mil 200 los casos registrados, de los cuales alrededor del 80 por ciento se mantienen con vida.

El extraterritorial y unilateral Bloqueo Económico, Financiero y Comercial impuesto por el gobierno de los Estados Unidos sobre Cuba alcanza, lamentablemente, esta esfera priorizada de la Salud en el país, y en 2011 incautó fondos destinados a la lucha contra el SIDA ascendientes a 4 millones 207 mil dólares.

Sin embargo, la Isla sostiene un proyecto educativo auspiciado por el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) que involucra varias localidades, con el objetivo de evitar la expansión del virus en adolescentes y jóvenes. Este oriental territorio de Las Tunas lo desarrolla en el municipio de Manatí y es ejemplo nacionalmente de las actividades coordinadas y las tareas de promoción y prevención que ejecuta cada año.

La atención concentra la necesidad de aumentar la información entre los grupos más vulnerables, así como concretar planes de prevención y control de las infecciones de transmisión sexual – en colaboración con la UNICEF-, para fortalecer la respuesta nacional ampliada.

Las escuelas y la comunidad son escenarios en que se involucran adolescentes y jóvenes, promotores activos en la campaña destinada a eliminar conductas inadecuadas en la falta de percepción del riesgo, favorecer el cuidado de los que viven con VIH/SIDA y mejorar la salud integral de este segmento de la población cubana.

Por otro lado, un amplio espectro de pacientes recibe terapia antirretroviral, se buscan nuevas líneas de tratamiento,- con mayor eficacia y menos efectos adversos-, y se modernizan los fármacos y eliminan los más tóxicos.

Sin dejar al margen las injustas y crueles consecuencias del bloqueo y los problemas financieros del mundo de hoy, Cuba con sus políticas gubernamentales de apoyo y servicios gratuitos de salud a sus ciudadanos, trabaja con denodado esfuerzo en la elaboración de vacunas que reduzcan la replicación viral en pacientes seropositivos, como es el caso del GM3.

En fase de ensayo clínico está TERAVAC-VIH-1, un compuesto dirigido a potenciar la respuesta inmune del paciente, aunque especialistas acreditados indican que todavía demorará conocer los resultados y determinar si son eficaces, pues a esta fecha se desconocen mecanismos intrínsecos, proteicos y de multiplicación que utiliza el virus, amén de que las esperanzas son mayores.