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Texto y Foto Graciela Guerrero Garay 

Las vivencias de este terruño cubano, bautizado como el Balcón del Oriente, se multiplican por toda Cuba, donde está virtualmente terminado el año escolar 2012-2013. No importa cuan lejos vivas de Guantánamo o Matanzas, para adentrarte en esas emociones de esperar las notas, llorar por el maestro que termina un ciclo o abandonar el plantel en el cual se hizo toda una enseñanza.

Solo  basta tener algún familiar o amigo en esas provincias para conocer, al dedillo, el trajín de los preparativos para el fin de curso. En todos los hogares hay una palabra de orden: pruebas finales. ¡A estudiar! Y, justamente, este lunes inicia la semana que concluye el período de exámenes ordinarios. Quedan, para julio, las revalorizaciones y los extraordinarios.

Es muy natural en el contexto de la Isla esta comunicación, que avizora, de algún modo, sin hablar de pronósticos oficiales, los números preliminares. Sabes, por ejemplo, que la asignatura de Matemática vuelve, una vez más, a poner en apuros a muchos estudiantes. O que cada escuela, con iniciativas propias y sus instructores de arte, tienen preparados sus matutinos y vespertinos especiales para cerrar, con alegría y reconocimientos, un calendario lleno de retos.

Para muchos padres, sondeados por 26 Digital, el período lectivo ha sido bueno, se vio una tenaz preocupación por la calidad de las clases y una mayor ejercitación de los conocimientos. La lectura, fundamentalmente, en los primeros grados, sirvió de motivación constante para afianzar sabiduría y el hábito que alimenta el espíritu.

Las clases prácticas y el empleo eficaz de los talleres en la Enseñanza Técnica es otro de los éxitos cosechados, al tiempo que se buscó acercar las ofertas de las especialidades a las demandas locales.

“Mi hija este curso aprendió más y le hicieron más evaluaciones”, dijo Ana Luisa a este diario, mientras a su alrededor otras madres confirmaban su criterio moviendo la cabeza.

Para los maestros, profesores, metodólogos y directivos del sector de la Educación en Las Tunas y el país esta etapa no es menos tensa. Es la consumación del trabajo de un año docente donde, en los distintos tipos de educación, se laboró por consolidar las transformaciones que acontecen en el Ministerio, empeñado en dar un paso más hacia la excelencia, lo cual en Cuba supera la voluntad de mantener el derecho gratuito y general a una instrucción integradora.

Es, al decir de José Martí, “…como un árbol: se siembra una semilla y se abre en muchas ramas. Sea la gratitud del pueblo que se educa árbol protector, en las tempestades y las lluvias, de los hombres que hoy les hacen tanto bien. Hombres recogerá quien siembre escuelas”.