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Por Graciela Guerrero Garay   Foto: De la Red.

Encontrar a un cubano husmeando sobre los patios o solares donde crece una mata de moringa oleífera es común, después que se ha certificado científicamente y difundido las bondades y poderes de sanación de esta planta en el campo de la medicina.

Tal preferencia está acompañada también de tradiciones que superviven en el tiempo como los llamados “remedios caseros”, con fuerte arraigo en las zonas rurales y cada vez más extendidos en las ciudades con el uso de los medicamentos de plantas medicinales, los cuales se expenden en las farmacias de la Isla de manera paralela al resto de los fármacos.

En noviembre del pasado año en el Palacio de las Convenciones, en el I Taller Internacional de la Moringa, investigadores y productores indicaron que aún es muy temprano para definir un tratamiento ideal, pero encomiaron los estudios, experiencias y resultados preliminares en 200 pacientes con diabetes mellitus e hipertensión, a los cuales el consumo diario de 20 gramos de moringa verde los ayudó en el control arterial y el peso.

Originario de la India, este árbol exótico tiene los nutrientes imprescindibles para el cuerpo humano, por lo cual los académicos afirman que una persona puede sobrevivir ingiriendo solo sus hojas, flores y semillas, hecho destacado durante el evento en Cuba, donde Pedro Llerena Fernández, director general del Centro Internacional de Salud La Pradera, señaló que la comunidad científica tiene una oportunidad para combatir el hambre y las enfermedades, fundamentalmente en países del Tercer Mundo.

Para los especialistas cada parte de la planta es beneficiosa y se habla de unas 300 dolencias que pueden ser tratadas con su uso, ya sea externo como procesado a través de ensaladas, infusiones, cataplasmas y aceites.

En el tratamiento de la anemia, la osteoporosis y la menopausia está demostrada su efectividad por los componentes de minales y vitaminas que posee, así como en la purificación del agua no potable, al sedimentarla y limpiarla mediante sus semillas. Estas últimas, maduradas en sus vainas, contienen todas  las vitaminas del complejo B en grandes cantidades y, según reportes confiables y argumentados, en la India se aplica en la disfunción eréctil.

Aunque los científicos cubanos alegan que sobre el “árbol milagroso” falta mucho por investigar y descubrir, no dejaron de destacar la aplicación de tratamientos acordes a las características propias de las naciones, en lo referente a suelos, calidad de vida, el clima y otros factores influyentes en la eficacia y empleo de la moringa oleífera.