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Por Graciela Guerrero Garay

Una pequeña industria de conservas facilitará en este oriental territorio de Cuba aprovechar los llamados “picos” de cosecha en los cultivos de frutas y vegetales, al tiempo que contribuirá a elevar las opciones alimentarias en Las Tunas y diversificar las ofertas en los mercados locales, donde no siempre son estables estos productos.

Gracias a la asunción de proyectos financiados a través de nexos de cooperación de otros países y Organizaciones No Gubernamentales (ONG), la nueva fábrica tunera tiene ya el equipamiento necesario y se encuentra en fase constructiva, en la Cooperativa Rafael Trejo, ubicada en la zona rural de Mejía, en el sureño municipio de Jobabo.

Junto a este importante impulso que recibe la Agricultura en Las Tunas y su sector campesino destacan, también, el beneficio a los sistemas de riego, el transporte y la maquinaria agrícola con el objetivo de potenciar la producción de granos, vianda, hortalizas y frutas, renglones que pudieran ponerse en determinados grados de alerta  por la sequía que persiste en la provincia y, según estudios meteorológicos, con tendencia a incrementarse cuando ya es la de menor índice promedio de lluvias en el país.

El financiamiento por estos conceptos supera el millón de pesos cubanos convertibles (CUC) y se ha destinado igualmente a potenciar la ganadería, con la ejecución de microvaquerías,     instalaciones de molinos de viento para el abasto de agua, naves para ceba de animales vacunos y caprinos  y otros recursos imprescindibles aquí para mejorar la masa, su desarrollo y utilidades a corto, mediano y largo plazos.

Los proyectos de cooperación están radicados en más de una veintena de Cooperativas de Producción Agropecuaria y de Crédito y Servicios, ubicadas en las municipalidades de Puerto Padre, Jesús Menéndez, Manatí y Jobabo.