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Por Graciela Guerrero Garay

Se llama justamente René, pero su apellido no es González ni ha estado nunca preso en las oscuras prisiones de los Estados Unidos. Quisiera, por esa dignidad ética que mueve a la lucha a los verdaderos revolucionarios, hacer algo tan digno como lo han hecho los CINCO por la Patria. Pero se enorgullece, desde su puesto de trabajo, de dar lo mejor cada día en una brigada de la Construcción.

El domingo último andaba pensativo y callado. No traía la sonrisa habitual que estrena en las mañanas para saludar a los vecinos. Su única hija acababa de darle el primer nieto en un pueblito llamado Miller, en la provincia de  Villa Clara, y no podía estar allí porque a su mamá la operaron de urgencia y debía cuidarla.

Su dolor frustrante lo asocié inmediatamente  a René González, quien tampoco pudo conocer a su nieto por estar, después de cumplida su sentencia injusta, atado a una libertad condicionada que le obliga a permanecer en los Estados Unidos. Mi conexión con ambos hombres quizás tuvo que ver, de alguna manera en mi conciencia, con el hecho de tener en la agenda el Foro Debate online “Más de 14 años de injusticia”, previsto para hoy lunes entre las diez de la mañana y las doce meridiano –hora de Cuba-  bajo la invitación del Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) de Cuba.

Desde que se dio la noticia para informar que los panelistas serán familiares de Gerardo, Ramón, Fernando, Antonio y René, los CINCO antiterroristas cubanos que contra la voluntad de millones de personas del planeta, USA los mantiene prisioneros, sentí otra vez ese pesar abrumador que llevan dentro los hijos, las madres, las esposas y seres allegados por la ausencia prolongada de estos hombres, ultrajados no solo en sus principios, sino víctimas reales del manipulado y carcomido sistema judicial del Norte.

Es remover cada recuerdo, sufrir nuevamente todos los segundos del castigo. Revivir las lágrimas cuajadas y secas a fuerza de ser tantas en tan largos años. Pero a la vez, es cerrar puños en busca de ese reclamo irreversiblemente justo de que sean liberados y reconocida su inocencia. Aún así, nada puede eclipsar el sufrimiento y la lógica rabia que impone la impotencia, ante la falaz desidia de un imperio y un gobierno sordos a la virtud transparente de las normas internacionales del Derecho.

Y más. Es la fuerza de un pueblo. De miles de voces unidas a la causa de los CINCO dentro y fuera de la Isla. Defender lo hermoso vale siempre. Todavía faltan minutos para que comience esta vital acción a favor de los héroes cubanos, pero ya laten los cibercorazones tocando las entrañas y las puertas de la Casa Blanca.

Este René Bermúdez que anda por el barrio Buena Vista, de esta ciudad de Las Tunas,  añorando palpitar junto al primer balbuceo de su nieto, puede decir al mundo lo que sintió el tocayo René González al no poder disfrutar del más pequeño miembro de la familia. El dolor es el mismo donde se acunan los afectos, y saltando las distancias de sus historias de vida, el sentimiento paternal los une e ilumina.

Por eso hoy, este lunes 26 de noviembre, no será un día más. Desde la Cuba Libre se alzará el machete de voz firme, convencido de que millones de cibercorazones estarán ahí, por los CINCO, repiqueteando el espacio digital para que Obama y su Gobierno abran las puertas o sigan encerrados en el lodo de su poder macabro. El debate es el mundo y no creo puedan vivir eternamente de espalda.