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Por Graciela Guerrero Garay  Foto: 26 Digital

Aún cuando el embarazo precoz en Cuba significa y promueve retos entre especialistas, familia y sociedad también es cierto que las jóvenes gestantes tienen total seguridad y recursos clínicos especializados, que les permiten desde el primer día reducir los riesgos propios de un proceso que, a edades tempranas, demanda un efectivo apoyo en conceptos afectivos y sanitarios.

En este territorio, por ejemplo, existe un proyecto educativo que prioriza, mediante diferentes vías comunicacionales, a las adolescentes que antes de los 20 años deciden asumir la concepción, más cuando muchas no tienen el desarrollo biológico adecuado ni una infraestructura doméstica ni escolar que les facilite comprender las responsabilidades que se contraen toda vez que sean madres solteras, acompañadas o casadas.

La salud genética es el pilar que promueve y sostiene esta acción del Centro de Genética Médica en Las Tunas,  donde va en ascenso  el número de muchachas que gestan en edades muy tempranas y, en consecuencia,  condicionan diferentes problemas relacionados con las amenazas de aborto, partos prematuros y fetos de bajo peso al nacer, a lo que se suman enfermedades como la anemia, infecciones vaginales y otras patologías asociadas a la etapa reproductiva.

Por otro lado, los estudios buscan la manera de educar a este segmento poblacional  en la percepción de los altos riesgos a que se someten con una maternidad precoz, por ser fuente primaria de la aparición de malformaciones congénitas en los futuros bebé y de niños enfermos, como está aconteciendo actualmente en la provincia.

El proyecto abarca talleres, conferencias, visitas a las comunidades y escuelas, a la vez que capacita a los profesionales de la Salud y prioriza el seguimiento de los exámenes de laboratorio, que gratuitamente y con rigor se les realiza a las adolescentes que deciden ser madres antes de cumplir la segunda década de vida.

Las Tunas acumula desde 1980 experiencias positivas en este sentido y  cuenta hoy con confiables servicios, encaminados a diagnosticar a tiempo las alteraciones cromosómicas tanto en las gestantes jóvenes como las conocidas “añosas”, mujeres que sobrepasan los 35 años y corren igualmente riesgos genéticos al asumir el embarazo.