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Por Graciela Guerrero Garay

Por estos días en que agosto estrena su última quincena, las familias cubanas empiezan igualmente a mover sus gestiones domésticas en torno al próximo curso escolar 2012-2013, a la par que disfrutan todavía de vacaciones masivas y de los programas y proyectos de divertimento que, en cada provincia, marcan las ofertas veraniegas.

La compra de los uniformes escolares - en venta desde el pasado mes de julio en todo el país-, mochilas y otros avituallamientos necesarios ocupan la atención materna, fundamentalmente, en tanto el Estado garantiza la tirada del material escolar en sus Empresas Poligráficas, para asegurar que el tres de septiembre todo sea como se espera: la gran fiesta de inicio del calendario docente en la Isla.

Ejemplo de este esfuerzo estatal por uno de los acontecimientos que marcan de manera priorizada la vida de los cubanos, es la tirada de más de tres millones y medio de libretas, cuadernos de trabajo y libros de texto que realizan en el poligráfico Juan Marinello, de la oriental provincia de Guantánamo.

Para ese territorio cubano y el indómito Santiago de Cuba se destinarán estos útiles escolares,  dice un reporte de la Agencia Cubana de Noticias, que destaca que a esta fecha la entidad tiene completa una tirada de un millón de cuadernos de trabajo, mientras que la de libretas supera la cifra de los dos millones 400 mil, el 90 por ciento de las contratadas.

Cuba tiene asegurado los recursos  necesarios para el éxito del próximo curso escolar, que abrirá sus puertas de manera gratuita a todas las generaciones de cubanos en edad de instrucción obligatoria, a la vez que garantiza la continuidad de estudio y de superación sin marginación alguna por su estatus sociales, en los diversos niveles de enseñanza.