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Por Graciela Guerrero Garay      Foto: Ernesto Peña

Mientras esta pequeña Isla del Caribe, Cuba, es ejemplo en programas, proyectos y acciones contra los desastres naturales y su prevención, desde 1980 hasta esta fecha el planeta reporta el azote de 20 mil eventos de este tipo, con más de un millón de víctimas y un saldo económico de pérdidas estimado en una cifra superior a los dos billones de dólares.

Tal calificativo y reconocimiento se lo acreditaron los cubanos en el Taller Regional de Divulgación del Informe Especial del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), sobre gestión de riesgos de fenómenos meteorológicos extremos y catástrofes, celebrado en La Habana y donde el Sistema de Alerta Temprana (SAT) contra ciclones tropicales del país destacó como paradigmático, según la especialista internacional en cambio climático Patricia León Woolfson.

Invitada al evento, la científica señaló asimismo que el SAT cubano es ejemplo en la reducción de riesgos de desastres naturales o tecnológicos por constituir una política oficial, con un alto grado de organización desde el mismo barrio y las localidades, reseña un reporte de la Agencia de Información Nacional (AIN), que también agrega que León Woolfson sugirió que la experiencia de Cuba puede ser aplicada a condiciones específicas de otras naciones.

El sistema de evacuación, tanto para personas como animales ubicados en zonas de riesgo, tiene prestigio internacional por la salvaguarda de vidas y la reducción de muertes aún en fenómenos de alta intensidad y prácticamente sorpresivos, en algunos casos, lo que hace que en la Isla sea quince veces menor la probabilidad de morir víctima de un huracán que en los Estados Unidos, indica Naciones Unidas.

En el Informe del Taller trabajaron 200 investigadores de 62 países y fue aprobado en Kampala, el pasado año, cuyos resultados se debatieron aquí con el objetivo  de que representantes de gobiernos, empresas, organizaciones no gubernamentales y académicos de los países del Caribe valoren y conozcan el manejo de las eventualidades para la toma de decisiones correctas.

Unos 120 especialistas del área hicieron presencia en este encuentro, que reconoció también el apoyo de Cuba a naciones del área y su cooperación en todo lo relacionado con las catástrofes climáticas, que en cuestiones de inundaciones, ciclones y sequía  se han triplicado desde la década del 80, mientras en un 50 por ciento lo hacen los cataclismos geológicos causados por terremotos, erupciones y tsunamis.

Este Taller deja otra estela de confianza  en el Sistema Nacional de la Defensa Civil en Cuba, a pesar de las limitaciones objetivas de recursos que acarrea el bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por Estados Unidos en todas las esferas de su desarrollo, solo superado aquí por el esfuerzo consumado de todos los organismos y el pueblo, educados e instruidos por la constante prioridad que el Gobierno le brinda día a día a la preparación especializada y popular de la prevención y respuesta ante los desbastadores e incontrolables fenómenos atmosféricos y climáticos. La recuperación ante los últimos huracanes lo demuestra.