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Texto y Foto Graciela Guerrero Garay

Contar con asistencia médica inmediata, a solo escasos metros de la casa, dentro de la misma comunidad, es hoy en Cuba una de las principales garantías de sobrevivencia  que tienen las personas de la tercera edad, quienes superan el 18 por ciento de la población mayor de 60 años y una tendencia objetiva a que se incremente por la esperanza de vida existente en la Isla, que gira en los 80 años.

El papel protagónico lo desempeñan los Consultorios del Médico y Enfermera de la Familia, abiertos desde las primeras horas de la mañana, con un régimen de trabajo que incluye chequeos en los hogares, vacunación, seguimiento a las enfermedades y tratamientos clínicos, consultas  especializadas, programas de atención diferenciados como charlas educativas, citologías y los Círculos de Abuelos, entre otros primeros auxilios  y control y prevención de la presión arterial, la diabetes o afecciones cardíacas, entre otros.

Las Tunas, por ejemplo, tras el proceso de reorganización de los servicios de Salud buscando un uso  racional de los recursos humanos, técnicos y financieros, dejó 552 módulos de este tipo para atender una población general de más de 538 mil habitantes, al tiempo que existen catorce áreas de salud y 37 grupos básicos de trabajo, un sistema de SIUM (urgencia médica) y atención a domicilio, que desde el 2010 – donde sucedieron un millón 668 mil 354 visitas- a esta fecha se incrementaron por la periodicidad de las mismas y las altas calificaciones que tienen las enfermeras en la Isla.

Todo ello se revierte en una mayor calidad de vida para los ancianos tanto en las ciudades  como zonas rurales, aún cuando no en todas las comunidades funcionan sistemáticamente los Círculos de Abuelos, una modalidad que permite, en coordinación con profesores de cultura física, hacer ejercicios corporales que le permitan a esta población llevar una vejez más saludable, activa y diferenciada a partir del diagnósticos de sus dolencias personales.

El sistema de Salud Pública en Cuba y sus territorios está consciente de lo que significa tener una población envejecida y asume, con total realismo y prioridad, los riesgos que ello engendra, más cuando muchos se reincorporan a las actividades labores estatales y privadas y tienen una influencia directa en la armonía familiar, por cuanto son los pilares de apoyo para sus descendencias más jóvenes en el cuidado de los nietos y las tareas domésticas mientras estos estudian o trabajan.

Hacer cada vez más integral e integrado el trabajo de atención primaria de los servicios de Geriatría y Gerontología, la Seguridad y Asistencia Social son asuntos de punta para el Estado Cubano,  pues datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONE) confirman que el decrecimiento en el número de habitantes y el envejecimiento poblacional se mantendrán en el período actual hasta el 2035, fenómeno que comenzó a marcar pautas desde 2006.

En tal sentido, los ancianos cubanos tienen puertas abiertas en todos los espacios de la sociedad, desde la superación en la Educación Superior, los Clubes de Computación como el empleo y desde las puertas de la casa, prácticamente, se le potencia la asistencia médica y estomatológica.