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El joven Maikel Milanés con ese don de maravillas que tiene para hacer del arte una prolongación de sueños, pinta los carteles que llevarán sus vecinos al desfile por el Día Internacional de los Trabajadores. Así, con iniciativas propias, cada colectivo laboral cubano y en los barrios se prepara la gran marcha proletaria del Primero de Mayo. 

 

Texto y Foto Graciela Guerrero Garay

 

LAS TUNAS, CUBA (29 de abril) – Los cubanos sienten ya las alegrías del Primero de Mayo, en estas horas que nos separan del próximo sábado. Los centros de trabajo se adornan con la bandera de la Patria y la del Movimiento 26 de Julio. Se impulsan las tareas comprometidas para saludar la fecha. Por el barrio, los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) confeccionan sus carteles con recursos propios.

 

Volverá a ser una marcha hermosa y revolucionaria, donde estará la familia hasta con los más chicos. Nada ha perturbado la paz de los trabajadores cubanos. Hay más austeridad, más control, más exigencia. Es un estilo de trabajo acorde a los nuevos retos de las transformaciones que acontecen en el país y los territorios. Lejos de dividir, los cruentos ataques de las campañas enemigas tienen el efecto contrario: Unidad, demostrada en las urnas el pasado domingo 25 de abril en las elecciones parciales del 2010, donde votaron  8 205 994 electores, equivalentes al 94,69% de los inscritos.

 

La cifra de los cubanos que dijeron Sí al proyecto socialista supera en más de 29 mil a quienes lo hicieron en el proceso similar del año 2007, y vale destacar que los jóvenes por vez primera sumaron 320 mil. El desfile por el Día Internacional de los Trabajadores tendrá aquí en Las Tunas, y por toda la Isla, las huellas de esta alegría, multiplicada en las mujeres que integrarán ahora un bloque propio, organizado por la Federación de Mujeres Cubanas (FMC).

 

 

Música correrá al viento luego de terminar las patrióticas marchas de los proletarios en Cuba…pueblo que hoy redobla esfuerzos, combate con valentía las debilidades económicas y morales y se enfrenta a un reordenamiento laboral a fondo, autocrítico y previsor, aleccionador por su trascendencia histórica, siempre unido y muy lejano de esa imagen de desmembramiento social que tratan de sembrar en los estados de opinión la gran prensa que promueve, con manipulaciones de hechos y contando la historia a conveniencia, las agudas campañas mediáticas que atacan la Isla y los movimientos y gobiernos revolucionarios de América Latina.

 

Techo sucio y de vidrio, pero tirando piedras por todo el continente. Suele suceder, ya hasta los refranes lo confirman: dime de lo que te jactas y te diré lo que careces. Lo esencial es que aquí, en la Isla de Cuba, el Primero de Mayo será una masa compacta de hombres, mujeres, jóvenes y niños, unidos y dispuestos siempre a dar un paso adelante. Este sábado lo veremos a lo largo y ancho del verde caimán del Mar Caribe.