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El AS de Oro de un mundo reclamando PAZ

Por Graciela Guerrero Garay   Tomada de Granma Digital

  • Más de un millón 100 mil habaneros estuvieron de cara al sol votando por la Paz en nombre de los millones de terrícolas que necesitan vivir en paz para legitimar el amor que les pertenece por derecho.

  • Juanes, con esa sencillez de los auténticos virtuosos, engendró la hermosa idea de celebrar el concierto en la isla de Cuba, y le siguieron otros grandes como Olga Tañón, Danny Rivera, Miguel Bose, entre figuras relevantes de la música internacional y nacional como Silvio Rodríguez, Amaury Pérez, Carlos Varela y los Van Van.

  • Desde las dos de la tarde de este excepcional domingo 20 de septiembre, en la Plaza de la Revolución José Martí, en La Habana, el planeta recibió una fuerte dosis de desprendimiento humano, aleccionador y universal, en un mega concierto que lejos de estar politizado como trataron de enjuiciarlo – y lo enjuiciaron grupos y elementos enemigos confesos de la Revolución Cubana, fue un derroche de buen arte, calidad vocal, buenos temas musicales, alegría, solidaridad, hermandad, unidad, humanidad y AMOR en mayúscula.

  • Todo un éxito que terminó alrededor de las siete de la noche, hora de Cuba, y que deviene el mejor regalo de los hombres a este 21 de septiembre, Día de la Paz, decretado por la ONU para hacer notar que se pueden saltar las diferencias, ser tolerantes y defender el derecho de nacer y vivir en paz, pues como dijera Juanes, al entrar al escenario y saludar a este público cubano que vibró de pasión por un planeta en paz, “todos somos iguales”.

  • Canciones antológicas, hasta místicas, del pasado y el presente que mueve las disqueras más famosas y distinguen el repertorio de estos artistas salieron al aire, hicieron cantar aquí y en muchas naciones, donde se siguió el concierto, trasmitido en vivo vía satélite desde la capital cubana, donde se acreditaron más de un centenar de periodistas de diferentes medios internacionales.

  • En los 169 municipios de la Isla se siguió este gran acontecimiento cultural a través de la cadena nacional de la Televisión, mientras se escuchaban por doquier opiniones a favor de la valiosa idea de Juanes, la calidad del concierto, su organización y la multitudinaria asistencia de los cubanos, así como las positivas opiniones que llegaban a través de sitios web, noticieros internacionales y fuentes informativas del mundo entero.

  • Colosal ese final compacto de voces, de sentimientos, de hermandad, de pureza, de civismo, de buena voluntad. El decoro de los hombres y de los pueblos bien en alto desde La Habana, Cuba, que una vez más dio ese ejemplo que desmiente con acciones y hechos la desinformación y manipulación con que es tratado cualquier asunto, por insignificante que sea, relacionado con su política, social, económica y de derechos en cualquier plano.

  • Alegría y lágrimas, agradecimiento y gratitud, felicidad y consciencia plena, convencida, de que Cuba y su Plaza de la Revolución José Martí fue el mejor sitio del mundo para llamar a la Paz, defenderla y situarla en el verdadero lugar que debería tener en todos los hombres de la tierra.

  • Paz sin Fronteras será para siempre un evento singular y único. Un hito en los anuales de la cultura latinoamericana y universal. Un As de Oro en estos tiempos donde se debe imponer la voluntad de los seres humanos como escudo al guerrerismo, al terrorismo, al saqueo de los pueblos y al desgarramiento de las raíces culturales y autóctonas de las grandes masas.

  • Arte del bueno porque se gestó desde el corazón y llegó al corazón de los cubanos y de todos aquellos que tienen sentimientos y sueñan para sus hijos, sus nietos y las generaciones por venir con un mundo menos brutal, egoísta y letal como el que vivimos hoy.

  • Gracias Juanes. Gracias Cuba. Gracias a todo este magnífico elenco artístico que regaló a la paz su voz, su sudor, su esfuerzo y sobre todo el amor que les viene con ese don divino que es cantar, cantar, cantar para todos sus hermanos sin pensar en ideologías, dialectos, razas ni religiones. Gracias, por demostrar con tanto virtuosismo y sencillez, naturalidad, que la cultura es propia de los hombres, que el arte une y que la PAZ es un derecho que nos pertenece por ser y estar vivos. No importan las geografías. Todos somos el mundo.