20090919073208-olgatanon2.jpg

Es todo una realidad de paz el Concierto de Juanes

 

Por Graciela Guerrero Garay  Fotos: Enviadas por un amigo de un reporte de EFE

 

Anoche me deleité al estilo de ese inmortal que es Mario Benedetti, “...y también viceversa”. Todo mi placer vino de un programa especial que pasaron por el canal 11, Cubavisión, relacionado con el concierto de Juanes, el próximo domingo en la Plaza de la Revolución José Martí, en La Habana.

 

Los cantautores cubanos Silvio Rodríguez y Amauris Pérez Vidal, como el director del Centro Cubano de la Música, relataban los detalles de las conversaciones sostenidas con el famoso cantante de pop latino Juanes, en su altruista, sano y elocuente empeño de dar un concierto Por la Paz desde el verde caimán del Caribe, la Isla de la Libertad y, especialmente, del sitial histórico universal y martiano de la ciudad de La Giraldilla, la capital de todos los cubanos y la sala grande de todos los hombres de esta tierra.

 

Este mensaje de civismo, solidaridad, comprensión y desprendimiento de los artistas cubanos, entre los que hablaron también Carlos Varela y Juan Formell, fue mi deleite mayor en positivo, tanto como las palabras del Director del Centro de la Música, dejando claro que el concierto no tenía ningún matiz político y que Cuba facilitó, facilita y facilitará hasta el momento en que termine el concierto todo apoyo a Juanes y a los artistas que le acompañarán en este bello gesto, en contraste con la imagen descarnadamente fría y engañosa que ha querido imponer ante el mundo la propaganda mediática de los medios miamenses, sobre todo, para desvirtuar la esencia del evento cultural.

 

Rabia me dio, aunque también lo disfruté como ya dije, la idiotez de los cubano- americanos que les hacen el eco a la mafia anticubana radicada en la Florida. Es risible tantas sandeces juntas. Personas rompiendo los CD de Juanes, como si con ello pudieran silenciar su obra y su fama. O impedir que en el mundo entero lo veneren y tarareen sus canciones, sin importarles un comino los dolores de barriga de los enemigos confesos de la Revolución Cubana o si en Cuba llueve o hace sol.

 

La miardolina política la tienen ellos en su ADN. Ellos, los Ileana, los Díaz- Balard, los Gutiérrez Meollo y los otros y los otros que no perdonan que mientras ellos se comen los hígados de impotencia, el proyecto socialista cubano, esta nación de son y caña, tocororo y palmeras, gana más amigos, se respeta más y tiene más cosas buenas y humanas que la mayoría del resto del mundo.

 

Sin espejismos. Nada de perfectos, lo he dicho también. En esa imperfección está la dialéctica del desarrollo y el avance de las ideas, el crecimiento humano, aunque no vaya tan de prisa como deseamos ni todos tiren parejito de la soga para llegar más pronto. Pero que desde aquí un concierto Por la Paz es sensato, lógico y aleccionador, no hay dudas.

 

A su llegada a Cuba, este viernes, Olga Tañón destacaba en sus declaraciones: “darle una lección al mundo”, según citó EFE y me envió un amigo vía email. Paz sin Fronteras es ya un éxito, 4º y tantas horas antes de soltar, gargantas de amores, las simbólicas palomas blancas desde La Habana hasta todos los confines del planeta.

 

Y es un éxito, bautizo yo desde ya, porque más que voluntad, unió con su idea primaria a corazones buenos, del y para el hombre. Voces y talentos que, desde diferentes lugares de este mundo brutal, “anclaron” puentes hacia la capital cubana, apostaron por aceptar los desafíos y soñaron con un cadena humana unida, bien unidas las manos, par sentenciar al cielo lo que muchos todavía no quieren – ni les conviene creer- UN MUNDO MEJOR ES POSIBLE.

 

Que sigan pataleando y haciendo pucheros de todos los colores en Miami. Que se crean e inventen cualquier residuo biliar para salir por las cámaras y agredir al comunismo. En Cuba, como también dijo Tañón, la gente sonreímos.

 

Y cuando este domingo a las dos de la tarde rompa ese magnánimo sonido de notas musicales y la paz pase de cuerpo en cuerpo, salga al mundo por el satélite...la gente, el pueblo,  no se solo de Cuba, sino de América y de los Estados Unidos también – estoy segura – sentirá eso… que esta Isla rebelde, anfitriona, camaraderil y compañera, con su Habana de “sábanas blancas tendidas en los balcones” será, una vez más, con humilde orgullo, sano orgullo, la sala grande de todos los corazones puros…

 

…Esos que saltan los defectos y la diferencias, y que suman, suman, suman…porque siempre SUMAR será eternamente más pleno y digno que RESTAR. Y este gesto tierno y enorme lo llevará Juanes y todos los artistas que estén con él hasta siempre. Dejen que en Miami la mafia se revuelque. Otra vez, la suerte está echada.