20090811063403-dscf43332.jpg

¿Será el sol el culpable de tantas malas cabezas?

 

MI querido colega Mario me reenvía este interesante email, que consideró es saludable tenerlo como elemento de conocimiento y cultura en nuestra base de datos existencialista. Vale su lectura, y si gusta, indague más usted mismo. Yo, simplemente, creo que sí, que es bueno que sepamos de estos descubrimientos que amén de lo importante que resulten al mundo de la ciencia, bien pueden ser temas para una agradable e inteligente tertulia entre amigos, profesionales o sencillamente una provechosa conversación familiar.

He aquí lo que me comunica Mario,  a quien agradezco siempre sus sabias colaboraciones en asuntos que no siempre se pueden leer o escuchar en nuestros distintos medios de prensa. Gracias, amigo, una vez más. (Graciela Guerrero Garay)

 

Les adjunto una escueta nota sobre nueva investigación acerca de los efectos electromagnéticos planetarios, los cuales según la actual exploración son los causantes del efecto cósmico en el humano.  

MARIO.

Confirman científicamente la validez de la astrología.

Según un astrónomo británico hay indicios muy serios de que el lugar en que se encuentran en el cielo el Sol, la Luna y los planetas desempeña un papel destacado en el desarrollo del cerebro.

Según asegura Percy Seymour, miembro de la Real Sociedad Astronómica británica y antiguo profesor de la Universidad de Plymouth, en su último libro The Scientific Proof of Astrology (La prueba científica de la astrología), la situación en el cielo de estos astros provoca interferencias en el campo magnético de la Tierra, por lo que los fetos que se encuentran en el seno materno en todo el mundo se exponen a campos magnéticos diferentes, lo que supone una modificación del desarrollo de sus cerebros.

 

Aunque este astrónomo declara que no cree en los horóscopos, la confirmación de que la posición de los astros en el cielo modifica el desarrollo del cerebro supondría una confirmación científica de la astrología, una disciplina ridiculizada por la inmensa mayoría de los científicos.

 

Esta afirmación ha sido contestada por diversos académicos escépticos, que señalan que no hay pruebas de que un cambio en los campos magnéticos afecte al desarrollo del cerebro, y que en todo caso esa modificación es muy escasa. No es la primera vez que un científico sostiene que detrás de la astrología puede haber una base real.

 

Hace casi medio siglo Michel Gauquelin apuntó el llamado efecto Marte, una correlación estadística entre determinada posición en el firmamento de este planeta y el momento de nacimiento de deportistas de élite. Más recientemente un estudio realizado sobre jugadores de fútbol de la liga inglesa apuntó que había casi el doble de jugadores nacidos entre septiembre y noviembre que en los meses de verano.