20081218044233-verano2.jpg
  • Bajo el ardiente sol de este archipiélago dejan sus huellas por polvorientos caminos a golpe de amor y empeño... suman más de 15 mil y tejen historias en todos los municipios del país, donde se encargan de hacer notable uno de los más humanos Programas de la Revolución...

Por Graciela Guerrero Garay    Fotos: Norge Santiesteban

 

...”Lo esencial es invisible a los ojos, solo se ve con el corazón...”

                                  El Principito (Antoine de Saint- Exupéry)

Un anciano apenas recuerda el nombre entre las neblinas de su memoria, pero sí es capaz de afirmar con la mejor de sus sonrisas que el muchacho es bueno. Por allá, en las zonas rurales de Manatí y Jesús Menéndez, hay huellas frescas de dos muchachas que “son muy cariñosas y ayudan a la gente”.

En los barrios y la periferia de la ciudad de Las Tunas las historias alcanzan para escribir guiones llenos de esperanzas y amor. La marca del tiempo solo tiene un año y medio registrado, desde la primera vez que los 593 jóvenes Trabajadores Sociales de esta provincia echaron a andar toda la justicia, como les pidiera el Comandante en Jefe al concebir este nuevo Programa de la Revolución.

AGENDAS, ESENCIAS Y MISIONES

Niños que van creciendo quizás sea la frase más ilustrativa y más corta que defina a los Trabajadores Sociales en esta etapa de investigación, diagnóstico y tramitación de todas las personas y familias que necesitan, de una manera u otra, una solución médica, económica o material y que, por diversas razones, hasta el momento era muy difícil y complejo llegar a ellas mediante los organismos e instituciones creadas al efecto.

La conclusión me nace al mirar su juventud en pleno desarrollo y sentirlos asumir con madurez extrema la importancia de su labor cotidiana, llena de inconvenientes e incongruencias como la vida misma. Y solamente no es la falta de recursos para garantizar una vivienda donde la urgencia no espera más, o la estereotipada “conciencia” del no se puede que todavía prevalece sin analizar ni buscar cuanta alternativa sea posible.

Es también romper el mito de quienes ya aprendieron a vivir y sentirse cómodos en lugares inhóspitos, sin trabajar, con desavenencias, soledades y muchas más carencias vitales del espíritu y la cultura. O demostrarles a la sociedad y a los propios ex - reclusos que el hombre se mide por las veces que se levanta, y no al revés. Y sembrarle confianza a la gente, a los jóvenes, que para estudiar no hay edad “pasada de tiempo” porque la utilidad de la virtud es infinita.

Estas son las esencias y prioridades que llenan las agendas de los Trabajadores Sociales y que llevan su misión a cualquier parte. Un banco, un árbol, un portal, un centro de trabajo o estudio, una calle... pueden ser el lugar de la cita para reflexionar, aconsejar, convencer, alertar o detectar la causa y el efecto de nuestras realidades cotidianas. Una y otra vez, día tras día, se dan y reciben de esa humanidad a la que enderezan o alivian los caminos torcidos y, además, asisten a la universidad para continuar la superación individual.

EL “MAGO” DE LA SECUNDARIA

Junior Pérez Reyes  ha ganado el mérito de ser el Trabajador Social que mejor resultado tiene en el quehacer de las secundarias básicas. En la “Calixto Sarduy”, de esta ciudad, le conoce hasta el vecino. Integrado al equipo de psicopedagogos, profesores y la dirección de la escuela, su función es convertirse en amigo de los estudiantes para, desde esta esquina de amor y respeto, ganar su confianza, ser su confidente y ayudarlos a resolver todos los problemas que puedan lastrar sus rendimientos académicos y formación integral.

“Interactuamos con la familia, la comunidad y la propia secundaria y trato de encontrarles un camino, una solución. Es una linda y ardua tarea, ya que hacemos más intenso nuestro trabajo en aquellos alumnos que son desatendidos por sus padres, que tienen trastornos de conducta y, luego de un seguimiento, vemos el cambio en ese adolescente, dice y continúa:

“Creo que mis resultados se deben a mi preparación individual y a los encuentros que realizamos semanalmente en cada una de las secundarias del municipio, en los que intercambiamos criterios e ideas pues en nuestra labor no hay patrones únicos. Para mí tengo dos escuelas hoy día, la de mi carrera de psicología y la propia secundaria, donde aprendo mucho del claustro de profesores y de todo el proceso de transformación que allí acontece.”

Esta maravilla de hacer con amor los trillos del bien le hace imprescindible ya entre los chicos y chicas de la “Carlos Sarduy”. Y tiene mucho que ver con esa magia de tantos a favor en su labor diaria y el placer infinito que le embarga cuando, al final de una jornada cualquiera, sus amigos de uniforme le tienden la mano, le cuentan sus inquietudes y apuestan, con él, que mañana serán mejores. Y así es.

EPILOGO PRIMERA PARTE

En septiembre próximo otros 319 Trabajadores Sociales de la provincia egresarán de la escuela, ubicada en Holguín, y se sumarán a este Programa, que hasta la fecha supera con creces las expectativas y al decir de Víctor Fernández, jefe de los Programas Sociales y Educacionales de la UJC en Las Tunas, es para toda la vida porque se ha demostrado que el socialismo necesita de ellos, las personas los reclaman, se han hecho imprescindibles y cumpliremos con lo que el Comandante en Jefe ha pedido que seamos.

Por el momento, tienen ya números reales que hablan de su tenacidad y entrega desmedida, como reducir a cifras prácticamente ínfimas la cantidad de ex – reclusos que todavía se mantienen desvinculados del trabajo o el estudio. Lo mismo sucede con los discapacitados, que han recibido ayuda económica y apoyo material a sus necesidades de salud y habitad.

Los ancianos solos tienen su comedor social asegurado y un nuevo hijo que le tiende las manos. Muchos casos críticos de toda índole encontraron un rostro que les sonríe, lleva la esperanza y le hace saber que la justicia tocó para siempre su puerta. Ya no hay llanto ni lugares lejanos y, aunque demore un poquito una respuesta institucional para cerrar un caso, son cientos los tuneros que suspiran el alivio de sus males y van cerrando las viejas cicatrices.

Médicos del alma, exactamente como les llamó Fidel. Y la conquista empieza con los trinos de una nueva mañana que despierta los oxidados sueños de los pesares humanos. 

(Este reportaje está escrito hace algún tiempo, pero si lo traigo a la luz es justamente porque ahora, a las puertas de un nuevo año y un nuevo aniversario del proyecto socialista cubano deviene perla, entre las muchas, que enaltecen la justicia social y el humanismo que caracteriza a los llamados Programas Priorizados de la Revolución, nacidos dentro de la Batalla de Ideas que  movió para siempre la sociedad cubana a finales del siglo XX y gestados por el Comandante en Jefe Fidel Castro)