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Por Graciela Guerrero Garay        Fotos: De la Autora

Las Tunas.-  No son pocas las mujeres tuneras, mayoritariamente jóvenes, que circulan por las calles y carreteras de la provincia como conductoras, sobre todo de motos eléctricas, bicicletas y vehículos ligeros. Al terminar el 2017 ocurrieron 428 accidentes del tránsito, 52 más que el año anterior. La no atención al control del vehículo está entre las principales causas de estos fatales sucesos. ¿Qué piensan las féminas de este fenómeno?

Dispuesta a realizar sus trayectos habituales por la comunidad de Río Potrero, un amplio reparto ubicado a la salida de esta ciudad hacia el municipio de Puerto Padre, nos encontramos a la doctora María de los Ángeles Gutiérrez La O, quien sobre el particular nos comenta:  

“No creo que las mujeres estemos involucradas en la mayoría de los accidentes que ocurren, porque por lo general somos muy precavidas y observadoras, además de que no nos gustan las altas velocidades. Puede que no sea una regla, pero mis vivencias en los Cuerpos de Guardia de los policlínicos y hospitales me hacen pensar de esta manera. Los hombres, aunque manejan más que las mujeres, tienden a ingerir bebidas alcohólicas, una causa que provoca en mayor o menor grado los accidentes del tránsito a través de los años.

“Como conductora jamás he tenido un suceso de este tipo, pero sí uno de los riesgos principales es que los peatones no miran bien al cruzar las calles, ni miran cuando pasa un carro, una motorina o una bicicleta cerca. También muchos choferes manejan borrachos y no valoran el peligro, ni las consecuencias que esto trae para los demás y sus propias vidas.

“Estos son hechos que afectan los indicadores de salud y el bienestar general de la sociedad. En lo personal, yo manejo con cuidado y siempre cumplo las leyes del tránsito, por eso creo que nunca he tenido una experiencia dolorosa en ese sentido”, enfatiza.

En un simple sondeo a esas mujeres de todas las edades que van a sus centros de estudio o de trabajo en bicicleta, hubo coincidencias. Los mayores sustos los pasan cuando le roban el derecho de vía, pero por suerte, las seis con quienes hablé jamás tuvieron un accidente.

Una búsqueda por Internet me dejó conclusiones precisas: las cubanas que manejan y fueron entrevistadas por diferentes medios locales y nacionales dicen que aceptaron el desafío de conducir y, para suerte de todos, los pasajeros manifiestan seguirse más seguros y afirman que las féminas son más precavidas y cumplidoras de las leyes del Tránsito que los hombres.

¿Son un peligro en la vía? A todas luces, no.