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Por Graciela Guerrero Garay    Fotos: Reynaldo López Peña

Este viernes andan por sus lugares comunes, donde no faltan las muestras de admiración y el deseo de saber cómo la pasaron en el sureño balneario de Rusia, la ciudad de Sochi, en la cual tuvo lugar el XIX Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes y ocho destacados jóvenes de la provincia ganaron el honor de estar en la vanguardia cubana que fue allí, junto con delegados de 188 países, a contar sus vivencias en la isla y condenar al imperialismo.

Emociones que atesoran y le marcan la vida a Carlos Alberto Monterrey, Claudia Martínez, Orlando Enrique Paz, Jorge Raúl Ávila, Arianna Concepción, Henry Pantoja, Elia Oliveisy Ávila y Maikel Rivero, tal como reafirmaron al poner los pies en esta capital, luego de regresar exitosos de la magna cita juvenil y sentir el abrazo de bienvenida del pueblo, frente a la sede del Comité provincial de la UJC.

Manuel Pérez Gallego,  miembro del Buró provincial del Partido, y Osmel Osorio López, Primer Secretario de la Juventud en Las Tunas, compartieron el singular momento de la llegada, junto a una representación de estudiantes de la Enseñanza Media y los tuneros que detenían el paso para sumarse al reencuentro, donde la alegría arrolladora de la comparsa La Jardinera, canciones, banderas en alto y abrazos de regocijo patriótico hicieron de la noche un empático halo de pertenencia y futuro, el lunes último.

LA FELICIDAD DE ARIANNA

Sonríe, y su mirada trae de vuelta cada minuto en Sochi. Desde que en el 2005 ganó la militancia de la UJC, nunca dejó de estar justo donde la responsabilidad llama y el amor vence cualquier dificultad. En la Empresa de Comercio y Gastronomía del municipio de Majibacoa es secretaria general de un comité de base, aunque signifique estar horas alejada de su pequeña de cinco años o llegar tarde a casa.

Expresiva y sin titubeos, Arianna Concepción Sánchez confiesa que participar en este evento mundial de la juventud más progresista del mundo “es lo más importante que me ha ocurrido este año y marcará toda mi vida. Tuvimos la oportunidad de demostrarle al mundo lo que es Cuba.

“Allí nos preguntaban cómo era posible que en un país bloqueado la salud y la educación fueran gratuitas, y les explicamos que la única manera de que pudiéramos sobrevivir era estando unidos. Fue una experiencia inolvidable, los jóvenes nos reconocían como paradigmas. Y le contábamos del ejemplo de Fidel y querían tirarse fotos con nosotros, estaban orgullosos de nosotros, los cubanos.”

Mira a su hermana- quien vino a recibirla – y vuelve a sonreír. “Es la primera vez – dice – que estoy separada de mi niña por tantos días. El apoyo de mi familia, de ella, tiene que ver con todos mis logros. El Festival siempre será inolvidable,  porque allí valen y te identifican las ideas. No importa el lenguaje, sino las acciones y lo que cada joven piensa y hace para bienestar del mundo entero.”

Y en esta convergencia de pensamiento y buena voluntad para demostrar que sí, que puede existir un futuro mejor, Arianna siente la valía del encuentro y regresa a Majibacoa con nuevas energías para, desde su puesto como técnica de Gastronomía, dar más. Un desafío que los 30 mil delegados al XIX Festival de Sochi hicieron suyos, en pos de abrir caminos de bien, construir y no destruir y alumbrar más las oscuridades del planeta.

Esta tunera y sus amigos de Sochi reaprendieron que el sol sale para todos y, con su gentil sonrisa, va por sus rayos para multiplicarlos y regarlos por doquier… allá donde la paz es una urgencia o aquí, donde producir y hacer un socialismo sostenible es el sueño mayor.