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Por Graciela Guerrero Garay       Foto: Prensa Latina

La noticia de que un análisis de sangre puede servir para diagnosticar el cáncer de páncreas mueve emociones y trasciende más allá de la comunidad científica, por ser esta enfermedad oncológica la de menor tasa de supervivencia y caracterizarse por no dar indicios tempranos, hecho por el cual los científicos buscan desesperadamente un marcador precoz, como dijo el autor principal del estudio, Tony Hu.

El investigador destaca que se han utilizado diversas técnicas para su detección, pero no funciona demasiado bien dada la naturaleza de ese cáncer. La Agencia Prensa Latina divulgó en Londres la investigación de los estudiosos estadounidenses, quienes revelaron  que es muy difícil de detectar una señal diagnóstica temprana cuando no hay síntomas.

En la revista Nature Biomedical Engineering, los autores explicaron que la detección en la sangre de exosomas que portan en su superficie la proteína denominada EphA2 permite detectar este tipo de cáncer en sus fases más iniciales. En las enfermedades oncológicas, al igual que en otras muchas, hay una elevación de la cantidad de exosomas en el torrente sanguíneo. Por eso, se debe requerir la presencia de un biomarcador que facilite determinar el origen de los exosomas, dice la información.

Los científicos encontraron cómo detectar cuando los exosomas son liberados exclusivamente por las células del cáncer de páncreas, mediante la técnica de tomar una pequeña muestra de sangre y depositarla en un circuito integrado, conocido como chip. Como las células tumorales de páncreas liberan exosomas con EphA2, el chip alertará mediante un cambio de color visible al microscopio.

Según los investigadores, el siguiente paso será simplificar el método, para que en vez de un microscopio de fluorescencia puedan utilizarse métodos más baratos y asequibles, en tanto hay un gran interés por trasladar esta nueva tecnología de diagnóstico a la práctica clínica, pero aún se requerirán dos o tres años para lograr su aprobación por las agencias reguladoras, valoró Hu.

Para la American Cancer Society (Sociedad Americana contra el Cáncer) los cálculos de diagnóstico para el actual año en Estados Unidos apuntan hacia que aproximadamente 53 mil 670 personas – 27, 970 hombres y 25, 700 mujeres- padecerán de cáncer de páncreas y que unas 43 mil 090 morirán a causa de ello. Esta dolencia representa el 3 por ciento de todos los cánceres en Estados Unidos y es el responsable del 7 por ciento de quienes mueren por cáncer.

En Cuba, según estudios locales difundidos en portales de Salud y otros sitios relacionados, en el período 2005-2009 la incidencia se sitúa aproximadamente en ocho casos por 100 mil habitantes por año, con una supervivencia muy limitada, ya que la mayoría de los casos se diagnostican en estadios demasiado avanzados para establecer un tratamiento curativo.

(Con información de Agencias)