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Por Graciela Guerrero Garay    Fotos: De la Autora e Internet

La Negra es una mujer increíblemente activa para sus 80 años. Creo que las arrugas de su piel le regalan cada amanecer 20 años de vida o, lo que es lo mismo, un camión de energía.  En su casa conocí la mata de jengibre, después de leer un estudio revelador de sus propiedades anti- cancerígenas.

Mientras recorríamos su “patio medicinal” dice que aprendió desde pequeña el poder curativo de las plantas, “por eso lo primero que hago es un cocimiento o tizana antes de tomar pastillas. En esta tradición crié a mi familia y se lo recomiendo a los vecinos. Mis matas las cuido como mis ojos”. Allí hay casi de todo, incluida la voluntad de trasmitir sus enseñanzas y  auxiliar “con unos retoñitos frescos a quien lo necesite”.

Sencilla y locuaz, acaricia  la mata de jengibre mientras le explico que la revista de Toxicología Química y Alimentaria publicó un estudio donde informa que las sustancias de gingeroles y paradoles contenidas en el jengibre son componentes anticancerígenos, capaces de eliminar las células cancerígenas en los óvulos, próstata y colón. “Pues ahora haré un cantero nuevo, y nuestro consultorio podrá servirse de él”, afirma quien trabajó cerca de 40 años de cocinera en casas de visitas del Comité Provincial del Partido.

Según la publicación, esta planta puede ser más poderosa que la quimioterapia. En tanto, la Revista Británica de Nutrición difundió otra una investigación realizada en los Estados Unidos, la cual señala que un extracto de esta planta detuvo el crecimiento de células humanas malignas en la próstata, con una dosis de 100 mg por cada kilo de peso corporal. El tumor disminuyó su crecimiento en aproximadamente el 56 por ciento, dice el texto.

Los investigadores concluyeron que el presente estudio es el primer reporte en describir la identificación a evaluación detallada de actividad anticancerígena in vitro – o “in vivo”-, de  dichos extractos completos en la gestión terapéutica de cáncer de próstata y lo convierten, de hecho, en más efectivos que la quimioterapia, pues esta afecta a otras células sanas del cuerpo.

También estimaron que 100 gramos de jengibre fresco consumidos diariamente, para una persona de 70 kilogramos de peso, ofrecerán los mismos resultados. De igual modo demostraron que su uso no daña a células que se necesitan dividir rápidamente, como las del estómago y los huesos.

Otro detalle importante del estudio revela que los ingredientes activos en la raíz pueden prevenir el desarrollo del cáncer en los ovarios, sin que las células enfermas hagan resistencia a la terapia, la cual tiene menos efectos secundarios, menos toxicidad y ninguna oportunidad de frenar la acción de  los medicamentos. En una palabra, garantiza más beneficios que la quimioterapia tradicional.

Desde el 2003 los científicos presentaron evidencias de la protección de esta planta contra el cáncer colo- rectal, de ahí que añadirlo a la dieta y complementarlo con estilos de vida sanos es una alternativa natural generadora de vida. Lo ideal es ingerir menos de 4 gramos diarios y, en las embarazadas, nunca más de un miligramo.  

Catalina Morales, a quien todos conocen como La Negra, es una tunera naturalista de cepa y entre el follaje de su patio “verde” ya busca un espacio para sembrar jengibre, un regalo divino nada despreciable para médicos y enfermos. Una vez más la ciencia confirma que vale oro sacarle los secretos a las plantas, y dar fe a la milenaria sabiduría de los ancestros humanos.