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Por Graciela Guerrero Garay      Fotos: De la Autora

La natalidad en Cuba es una demanda urgente del futuro de la sociedad y si bien las cifras de embarazos van, enhorabuena, en un sano incremento que puede detener el índice demográfico de envejecimiento de la población para las próximas décadas, está demostrado que las madres jóvenes, en particular, necesitan informaciones previas más allá de la protección constitucional y la salud gratuita que tienen antes y después del parto.

No solo un hijo deseado ni planificado, junto a una atención médica adecuada y responsable, garantizarán una vida sana al esperado bebé, según una investigación publicada en The Fased Journal referida a la importancia que tiene la alimentación en esta etapa y sus incidencias en el desarrollo de esa persona hasta la adultez.

El estudio responde la pregunta de por qué hay quienes se estresan con más facilidad que otras y las conclusiones de sus autores, radicados en la Universidad de Cornell, en Nueva York, revelan que las gestantes que ingieren más colina que la recomendada tienen hijos que responden mejor al estrés. La colina –dice el texto difundido por la Revista digital Muy Interesante- es un nutriente esencial presente en los complejos de vitamina B y muy abundantes en el huevo y el hígado.

La molécula es precursora del neurotransmisor acetilcolina, implicado en funciones claves para el organismo y la investigación puntualiza que comerlos en los niveles adecuados es vital durante el embarazo, para evitar que los descendientes sufran uno de los males característicos de esta era, el estrés.  Los análisis buscaron los indicadores de cortisol presentes en la sangre, placenta y tejido umbilical.

Madres que consumieron 480 miligramos de colina diarios – la dosis recomendada- y quienes lo hicieron hasta llegar a los 930 fueron  la muestra estudiada por los especialistas, cuyos resultados arrojó que la ingesta elevada de colina ocasiona cambios epigenéticos que reducen los niveles de cortisol. Esta hormona es importante ya que provoca la respuesta al estrés, pero una elevada producción de la misma puede producir problemas como el estrés crónico y padecimientos cardiovasculares, señala el texto.

Marie A. Caudil, una de las autoras, resalta que es significativo determinar las cantidades adecuadas de colina que deben ingerir las embarazadas, para garantizar “el desarrollo óptimo del feto y reducir el riesgo de enfermedades relacionadas con el estrés durante toda la vida del niño”.

Cuba de manera sistemática y sin costo alguno establece consultas y estudios de todo tipo a sus gestantes, sin embargo hay que reconocer que no todas cumplen las orientaciones de los Gineco-obstetras ni los Médicos de la Familia – ubicados en consultorios por áreas de salud y en medio de las comunidades urbanas y rurales del país-, de ahí que se establezcan charlas educativas sistemáticas pero, como se ha visto, de la mujer gestada depende mucho también la calidad de vida de sus descendientes durante la infancia y para toda su vida.