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Por Graciela Guerrero Garay

Las efemérides traen de vuelta la memoria histórica de aquel 27 de noviembre de 1871 cuando, bajo el gobierno del Conde de Valmaseda, el General español Blas Villate, un día como hoy asesinaron a ocho estudiantes de Medicina, suceso calificado como  uno de los más trágicos durante la Guerra de los Diez Años contra España.

En matutinos y vespertinos de la Universidad de Ciencias Médicas Zoilo Marinello en esta ciudad de Las Tunas, los futuros galenos de la provincia recordarán el hecho y ratifican con su andar diario la identificación con las nobles ideas que defienden quienes acuñan la soberanía y la justicia, como los miles de médicos cubanos que prestan sus servicios en más de un centenar de naciones del mundo y salvan vidas dentro y fuera del país.

Los ocho estudiantes de Medicina fueron vil acusados de arañar la tumba de un periodista español y procesados en juicio sumarísimo con la pena de muerte, cuando apenas tenían entre 16 y 21 años.

Honrar igual la cívica actitud de Federico Capdevila Miñano, un capitán del ejército español que tuvo el coraje de defender a los jóvenes inocentes asesinados, es otro de los temas que hablan este viernes los universitarios tuneros, quienes desde la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) realizan diferentes actividades patrióticas y sociales, como el apoyo a la campaña contra los vectores que tensan la situación epidemiológica de la provincia con brotes de dengue y cólera.

En una de las esquinas del parque central Vicente García, de esta capital, se erige una estatua en homenaje a Capdevila y allí, con respeto, las ofrendas florales serán muestra hoy y siempre de que la historia de Cuba y de los hombres que la dignifican tendrán el reconocimiento de todas las generaciones de tuneros, esencialmente de los estudiantes de Medicina cada 27 de noviembre.