20150708143716-actofincurso.jpg

 

Por Graciela Guerrero Garay     Fotos: De la Autora

Apenas escribí algunos apuntes. La emoción de los alumnos que terminaron su enseñanza primaria, la humedad en los ojos de los padres, el nudo en la garganta de los maestros y la escuela adornada de una manera diferente frenaban las letras y provocaban apretar el lente de la cámara… un Fin de Curso donde los sueños despertaron y una verdad tangible volaba por las plazas: todos pasaron de  grado y el Año Escolar 2014- 2015 cerró feliz.

Desde las primeras horas de la mañana, Las Tunas devino símbolo de lo que ocurría en los territorios del país. La clausura del proceso más humano y elocuente de los logros de la Revolución Cubana ponía punto final a una etapa de pleno sacrificio, entrega cotidiana, creatividad para suplir carencias materiales, chequeo de resultados, exámenes sistemáticos, mochilas cargadas de libretas y libros…. Y la alegría era desbordante, como el amor que desde septiembre hasta julio llenó aulas, laboratorios, departamentos metodológicos, casas de estudio y ocupó la atención principal de miles de familias tuneras y cubanas.

Momento especial tuvieron las palabras de la directora Magalis Acosta Comendador, directora de la escuela primaria Tony Alomá Serrano, de esta ciudad Balcón de Oriente, al destacar que la calidad de la educación es la esencia que mueve el corazón de los educadores, en ese andar del aprendizaje, la investigación y la formación de una generación que es hoy protagonista y benefactora, pero mañana será la continuidad histórica y los sujetos activos de los ideales martianos y el presente de la nación de este siglo XXI.

No menos jubiloso fue la entrega de certificados y los abrazos de padres y maestros a los graduados de sexto grado, los cuales sumaron en este plantel 48 y juraron continuar con igual entrega y disciplina en la secundaria básica, una enseñanza que completa el ciclo de los infante-adolescentes en la primera etapa de sus vidas, antes de entrar en los preuniversitarios y la enseñanza técnica profesional, según vocación y empeños propios.

La cultura y la importancia de contar en las escuelas con los Instructores de Arte – uno de los Programas Priorizados por Fidel Castro como parte de la Batalla de Ideas que tuvo su clímax en la última década del pasado siglo en Cuba-,   demostraron sus esencias utilitarias y creativas al sellar con risas, enseñanzas y espiritualidad identitaria los Actos de Fin de Curso 2014- 2015, sin dudas un momento especial que siempre deja huellas en quienes comparten la mayor parte del tiempo de sus días y trabajan para lograr, como ahora, los sueños trazados.