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Por Graciela Guerrero Garay    Fotos: De la Autora

 A pesar de que el transporte fue uno de los temas de la agenda pública que estuvo encendido, casi siempre con criterios más-menos desfavorables, los cómputos finales del 2014 de las entidades vinculadas a esos fines indican que los tuneros se “movieron” bastante y encontraron en qué hacerlo en esos doce meses.

Por ferrocarril, un medio que no marca preferencia para muchos, trasladó a más de 600 mil 900 pasajeros, mientras todas las modalidades de servicio de ómnibus llevó a sus destinos más de quince millones de personas, números ambos que superaron los alcanzados el año anterior.

Directivos de la Unidad Empresarial de Base del Ferrocarril señalaron a medios locales que el resultado tiene que ver con la prestación de los trenes nacionales Habana-Santiago de Cuba, Habana- Guantánamo y el de Villa Clara, además de los de la provincia como el urbano (con circulación diaria en esta capital), el de Tunas- Jesús Menéndez y el Tunas- Camagüey.

Con respecto a la transportación por ómnibus, el contar con el Sistema de Posicionamiento Global (GPS) posibilitó un uso más racional del combustible y la programación de viajes extras, según fuentes oficiales de esa entidad en la provincia, todavía afectada por el déficit de piezas y no tener completo el parque de vehículos.

Aún con todo, la mejoría y la estabilidad del servicio urbano y suburbano, junto a un grupo de medidas organizativas y un mayor control, permitió el incremento de guaguas en rutas de alta demanda en esta ciudad y poblados cercanos como Becerra, La Piedra y Yariguá, en los cuales una cifra importante de sus habitantes trabaja en este municipio capital o viene a realizar cualquier gestión de tipo personal.

No corrió igual suerte el traslado rural, único que quedó por debajo de las proyecciones y en lo que tuvo incidencia directa la rotura de los carros, por el mal estado vial en 29 rutas de difícil acceso, incluidos los caharatas.

Todavía insatisfechos y a veces con compás de espera demasiado prolongados en las paradas, el transporte público el pasado año estuvo mejor que en el 2013 y los tuneros pudieron “moverse” con mayor facilidad, aunque la alta demanda y las limitaciones materiales tensen siempre los estados de opinión, que reconocen la mejoría amén de que signos de alerta roja marquen la agenda de todos los días.