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Por Graciela Guerrero Garay

Todavía su caso se comenta entre los amigos que la recuerdan con su cuerpo bonito y la jovialidad que la hizo popular y querida. Su novio no enfermó pero se convirtió en un seropositivo. La madre y el hijo no aceptan que el mismo día en que cumplió 26 años la enterraran. Quedaron vacíos y así andan.

Fue una noche, no más. Discutieron y la tozudez la llevó a escaparse con otras chicas a la playa. Allí conoció al hombre que le apagó la vida dos años después. Cuando regresó a darle la fatídica noticia de que estaba contagiado de VIH/SIDA ya lo sabía. En un chequeo médico de rutina se lo diagnosticaron, pero ella no podía localizarlo para detener la cadena. Un nombre y una promesa quedaron en la servilleta. Había que esperar por él.

Cientos de historias tienen las mismas consecuencias, a pesar de los incontables recursos invertidos por el Estado y el MINSAP en campañas publicitarias, encaminadas básicamente a alertar a los jóvenes del riesgo de hacer sexo impensado y desprotegido, caminos seguros para el contagio.

Lo mismo se da vía libre en el país a las pesquisas de laboratorio, seguimiento médico, medicamentos e instituciones encargadas de propiciar una mejor calidad de sobrevivencia a los enfermos, los cuales se incrementan en este territorio en comparación con similar etapa del pasado año, según dijeron a medios locales fuentes del Grupo Operativo para el Enfrentamiento y la Lucha contra el SIDA.

Más de un especialista llama la atención sobre la percepción de riesgo como la parte vulnerable entre la población más joven, mirada al parecer bien acertada pues la edad de los infectados oscila entre los 20 y 29 años, con prevalencia de los varones, entre ellos quienes tienen sexo con sus iguales.

Los municipios Las Tunas, Puerto Padre y Jobabo registran las cifras más altas y hay una relación de una mujer por 4,4 hombres, mientras en la nación existen unas 45 localidades marcadas por la incidencia del virus. Anualmente el número de personas que muere en el mundo a causa del VIH/SIDA alcanza los dos millones.