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Por Graciela Guerrero Garay

La persistente sequía que azota a este territorio en el presente año no pudo, para suerte de esta oriental provincia de Las Tunas y el país, acabar con la laboriosidad de las abejas ni los apicultores locales, quienes sobrecumplen ya a esta fecha del 2013 sus planes de exportación de miel.

El éxito tiene una importante incidencia en la economía cubana y se alcanza aún cuando, en determinados momentos, las floraciones estuvieron escasas por los efectos del clima, lo que obligó a trasladar las colmenas a lugares muy distantes en busca del néctar que no encontraron en su entorno.

La productividad de esos útiles insectos responde también a que los productores mejoraron el trabajo de los apiarios, los modernizaron y recibieron mejores pagos por su faena, la cual superó en un 26 por ciento el plan previsto para los meses de enero a octubre, con la entrega  para la exportación de 213 toneladas de la dulce y demandada miel.   

Cuba y la provincia laboran por alcanzar mayor presencia de este renglón exportable en el mercado, por cuanto los valores medicinales y nutritivos de la miel de abejas le garantizan puerto seguro a nivel internacional, sobre todo en Europa, a la vez que permite que la Isla  sustituya importaciones en el desempeño de su industria farmacéutica y biotecnológica.

Aunque estos animalitos zumbadores suelen ser temidos por sus picadas, reportan grandes beneficios en la extracción de cera y propóleo, indicadores en los que también sobrecumplieron los apicultores tuneros  en comparación con similar etapa del 2012, año en que lograron acumular unas 300 toneladas de miel aptas para la exportación e ingresar a la economía cubana más de 335 mil pesos cubanos convertibles.