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Texto y Foto Graciela Guerrero Garay

La risa es una terapia excelente, tanto que devuelve mucha energía positiva y nos llena de luz los ojos. Sobre la llamada Risoterapia los estudiosos dicen que: “Es una hermosa puerta para lograr la relajación, abrir nuestra capacidad de sentir, de amar, de llegar al silencio, al éxtasis, a la creatividad, sencillamente utilizando la risa como camino”.

“Se utilizan técnicas que ayudan a liberar las tensiones del cuerpo y así poder llegar a la carcajada, entre ellas la expresión corporal, el juego, la danza, ejercicios de respiración, masajes, técnicas para reír de manera natural, sana, que salga del corazón, del vientre, de un modo simple como los niños”, argumentan.

El Doctor Jorge Acuña Pérez, siempre dispuesto a ayudar a los demás y amante del humor,  me envió unos chistes vía email y los encontré perfectos para asociarlos al tema, más cuando el verano es ideal para reuniones de amigos y es muy común, también, que aparezcan algunos “cuenta cuentos” para amenizar las tertulias.

De esta suerte, es menester reír con plena conciencia de los beneficios que aporta la risa, pues los científicos afirman que la carcajada “rejuvenece, elimina el estrés, las tensiones, la ansiedad y la depresión, al tiempo que baja el colesterol, ayuda a adelgazar, alivia dolores, quita el insomnio, evita problemas cardiovasculares y respiratorios y reduce las causas de cualquier enfermedad”.

Los recientes estudios sobre la capacidad de las carcajadas para combatir todo tipo de enfermedades indican que mientras reímos liberamos gran cantidad de endorfinas, sustancias responsables en gran parte de la sensación de bienestar del ser humano y la razón por la cual muchos clasifican a la risa como la sal de la vida.

Con los chistes enviados por el Doctor Acuña podemos empezar ahora mismo a cambiarle los polos a la mente, uno de los objetivos que sustentan la tesis de la Risoterapia y que yo, modestamente, también quiero lograr al difundirlos… reír, reír, reír…:

Maestra, ¿un ratón y una perra pueden tener como hijo un mono?- pregunta Pepito.

- No,  Pepito, ¿quién te dijo eso?

-Mi mamá dijo que la rata de mi papá tuvo un monito con la perra del frente.

¿Cómo se fabrica una esposa?: Mezcle 8 anacondas, 4 pirañas, 2 tarántulas, 35 loros, 6 alacranes, pero No batir mucho pues sale una suegra!!!

Un loco en un manicomio le dice a otro:

-Escapémonos

-No puedo, ando con vómito y diarrea

-No importa, nos fugamos los cuatro.

¿Rió?, pues entonces sepa que esta reacción que tuvo dicen los científicos sirve para “eliminar bloqueos emocionales, físicos, mentales, sexuales, sanar nuestra infancia, como proceso de crecimiento personal”. Y agregan que “se crea un espacio para estar con uno mismo, vivir el aquí y ahora, estar en el presente, ya que cuando reímos es imposible pensar, nos ayuda a descubrir nuestros dones, abrirnos horizontes, vencer los miedos, llenarnos de luz, de fuerza, de ilusión, de sentido del humor, de gozo y aprender a vivir una vida positiva, intensa, sincera y total, como los niños”.

Suelte la carcajada nuevamente con el más universal de los arquetipos del cubano popular: Pepito. Y, por supuesto, siga la Risoterapia.

-          Pepito, una pregunta sin groserías, ¿Ok? ¿Qué es el semen?

-          Ufff, esa pregunta es sencilla, profe. Son lágrimas de amor de un pene satisfecho.

Una muchacha entra despavorida al cuerpo de urgencia del hospital. El médico la mira asombrado.

-          Doctor, doctor, ayúdeme. Me cayó semen en los ojos. ¿Me voy a quedar ciega?

-          No mijita. ¡¿Cuántas veces te ha caído en la boca y no te has quedado muda?!

Vale saber que diferentes corrientes filosóficas, desde hace siglos, destacan la importancia de la risa y el sentido del humor, por lo cual instan a promoverlo de manera práctica e, incluso, hay investigaciones que aseguran que hace más de 4 mil años, en el antiguo imperio chino, existían unos templos donde las personas se reunían para reír con la finalidad de equilibrar la salud. En la India igual hay recintos sagrados para entrenar la risa. Sigmund Freud atribuyó a las carcajadas el poder de liberar al organismo de energía negativa, hecho científicamente demostrado.

Por eso, cuando la vida le parezca un caos y todo esté perdido, busque la risa. Quizás, justo ahora, entienda que no hay nada en blanco y negro y que la luz es más fuerte en la oscuridad. Reír y ser feliz es un derecho. En tres horas, la risa puede cambiar su vida y los resultados clínicos de los análisis sanguíneos: disminuye el colesterol y produce una activación cerebral que aumenta la liberación de neurotransmisores, lo cual crea una sensación de placer y seda. Una carcajada eleva la serotonina y la dopamina, sustancias muy bajas en las personas depresivas.

-          Mami, mami… ¿es malo tener pipi?

-          No hijo, ¿por qué?

-          Porque mi hermano está todo sudado en el baño tratando de arrancárselo...