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Por Graciela Guerrero Garay

Encontrar un día cualquiera que un niño o niña de la enseñanza pre-escolar llegue a casa y “de clases” a la mamá de cómo lavar las manos, es un hecho específico de los avances obtenidos por la educación cubana en importantes y necesarias aristas del concepto de salud escolar, un tema permanente dentro del contexto docente- educativo en la Isla.

Esta realidad avala la decisión de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) de seleccionar a Cuba como sede del I Congreso Mundial de Escuelas Promotoras por la Salud, previsto a realizar en la ciudad de Matanzas del 22 al 28 de este mes.

El conclave formará parte de una Reunión Nacional de Salud Escolar y Actualización, en la cual asesores de todo el país analizarán los desafíos que prevalecen y los resultados obtenidos en la Isla, que mereció el honor de celebrar, por primera vez, un evento de ese tipo en reconocimiento a la calidad de la labor del Estado en la divulgación de buenos hábitos de vida entre las nuevas generaciones.

Un significativo avance tiene el Ministerio de Educación (MINED) en abrir el universo de trabajo en este sentido y profundizar en el bienestar mental y las vías de ayudar a los jóvenes a formarse un proyecto de vida, por lo que especialistas de este departamento en el ramo califican de positivo el que cada año crezca la cifra de alumnos interesados en cursar estudios por encima del noveno grado.

La alta retención escolar es otro indicador que valora de bueno el MINED, como muestra de que la superación profesional y la estabilidad económica están en los intereses de los cubanos del mañana, a pesar de que todavía hay actitudes como el comportamiento ciudadano en esta población juvenil, especialmente en la manifestación del vocabulario y la gestualidad, que necesitan resolverse igual que el tabaquismo.

Los hábitos nutricionales, la sexualidad y el uso de sustancias tóxicas son cuestiones que se abordan dentro del contexto de salud escolar en Cuba, donde el tema se maneja de manera integral en el proceso docente educativo y es de contante atención, para lograr cada día alumnos más capaces y sanos en ese camino de inducirlos hacia una vida mejor, de mayor calidad y más íntegra personal y socialmente.