20120629132754-escuela-primaria-14.1.08.f.alexis.jpg

 

 

Por Graciela Guerrero Garay   Foto: Alexis Peña

Las familias cubanas centran hoy sus esfuerzos en activar las llamadas casas de estudios y garantizar los repasos individuales de los más de dos millones de escolares que entran, a partir de este lunes, en la recta final del curso académico 2011-2012 y para el cual también el Ministerio de Educación potencia sus actividades docentes y extraescolares.

Estudiar es un infinitivo que deviene prioridad uno en los hogares cubanos, todos vinculados de una manera u otra al sistema educacional, que paralelamente toma provisiones para el año lectivo 2012 – 2013 y ha desarrollado hasta la fecha en todas las provincias del país seminarios  de preparación con sus directivos, extendidos incluso a nivel de centro y municipios.

El objetivo medular de estos movimientos masivos a favor de la educación es en primer lugar, para padres y maestros, garantizar el aprobado y pase de grado o de enseñanza con la mayor calidad, al tiempo que las miradas para el próximo se encaminan en aprovechar las mejores experiencias, delimitar y erradicar las deficiencias y proyectar las acciones hacia esa integralidad que se aspira.

Por estos días que restan de junio el estudio individual se acrecienta para los estudiantes en todo el archipiélago y es habitual verlos, en horarios extras, ir libreta en mano hacia los hogares de los más aventajados, donde desde hace décadas se constituyeron las llamadas casas de estudio como una opción más de concentrar los repasos colectivos fuera de las aulas, con el apoyo de los profesores y la familia.

La fiesta de la Educación en Cuba, simbolizada por el cierre y el comienzo de cada año docente, está a las puertas y cada quien fortalece sus ventajas para terminar con éxito individual e institucionalmente, meta  indispensable y priorizada aquí como premisa elemental para disfrutar tranquilos las vacaciones masivas, que también están en la mirilla de todos los cubanos.