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Nada imposible… AMAR

Por Graciela Guerrero Garay

Ya sabemos de memoria el sabor de las guerras, los volcanes, los terremotos, el hambre, la pobreza. Hemos pagado caro, por todos los confines, la ambición belicista de conquista y el precio de las bombas. Tal vez, para alguna bienvenida de Año Nuevo estas líneas no resulten y hasta se reciban con cierto despecho.

Quién sabe si hubiese sido mejor llenarla de trivialidades, de utópico entusiasmo, de promesas encendidas… pero aunque jamás podemos renunciar a la esperanza, nunca, es mejor avivar la conciencia planetaria – creo yo- con verdades contundentes que lleven a la justa reflexión de cuán responsables somos de nuestras propias vidas que, al final de la cuenta, suman  y hacen esa sociedad donde nacemos, crecemos y morimos.

Lo irrebatible es que hoy domingo  es Primero de Enero del 2012 y un año nuevo comenzó a marcar la rutina de los días y los meses. Ayer cada nación esperó su comienzo y la vida siguió, indetenible, como si fuera un segundo más. La diferencia la marcamos nosotros al colgar en algún sitio el calendario.

Atrás queremos dejar aciertos y desaciertos, dolores y descalabros, todo lo malo, como si lo bueno fuera un regalo de Dios y un suceso al margen de cada uno de nuestros actos. Nada que ver con las consecuencias de nuestras actuaciones, en este escenario multidimensional que es vivir un día tras otro.

Por eso puede que sea bueno para el mundo – y por causa y efecto para quienes lo habitamos- que miremos con luz propia el camino que llenamos de huellas de lunes a domingo, de enero a diciembre, piedra sobre piedra. Pensar antes de hacer, sin tocarnos el ombligo ni sentirnos el ombligo de la tierra. Convencernos de que es mejor dar, que pedir; multiplicar que mutilar, sumar que restar.

Siempre recibimos un pedazo de sombra para refrescar el sudor de las manos y los pies. La oruga hace capullo y engendra multicolores mariposas. La luz sale de las más oscuras tinieblas y los enamorados, no importa si la luna es llena o cuarto menguante, encuentran sus labios sin hilvanar palabras. AMAR...se puede amar desde el negro y el blanco. Tejer ovillos interminables que despierten emociones y sentimientos puros. Borrar el egoísmo, la corrupción de ideas, el ataque malsano al espacio del otro…

…En fin, que el 2012 será mucho mejor, sin contar los imprevistos y los accidentes naturales, si en  el propio decursar de los caminos, en vez de pensar en qué hacemos para enfrentar la desgracia, la evitamos. Si construimos puentes y andamos con las manos abiertas y extendidas, si partimos a la mitad el pan y mitigamos el hambre. Si le regalamos a un niño una razón para que siga pintando una casita verde entre el mar y las lomas. Si seguimos adelante, siempre adelante, con la verdad  y el bien común.

¡¡¡¡Adelante!!!!!! No apuntemos más hacia quien espera al filo de la carretera caliente y destrozada. Hagamos un puño, pongamos el amor en sintonía y empujemos… la vida es siempre linda y se vive así, de golpe en golpe, de hito en hito, de brazo en brazo…por eso venga el 2012 para amar. Si lo llenamos, de cosas buenas, buenas nos traerá. Siempre nacen las semillas que sembramos.