20111211034231-chavez12.jpg

 

No hay que darle muchas vueltas al trompo, el mundo está sin dudas al revés, sobre todo a conveniencia de quienes pretenden desacreditar a las revoluciones que, si bien no pueden de un solo golpe encontrarle soluciones definitivas a los problemas cardinales de sus pueblos, desangran empeño, esfuerzos y voluntad para garantizarles educación y salud, aún cuando sean susceptibles a señalamientos críticos, eficiencias, faltas de recursos o cualquier irregularidad objetiva que pueda señalárseles.

Que la revolución bolivariana, conducida por Hugo Chávez acerca cada día más el ALBA a América Latina, es una realidad irrebatible y la reciente creación de la CELAC es la consumación de esa primavera, quizás el hecho concreto más importante de todos los tiempos, y más en los actuales.

El siguiente articulo de Pascual Serrano – El que pida que difundamos con todo acierto el Rodolfo Walsh-, responde para todos los oídos dónde está  la verdadera dictadura: si en Colombia o en Venezuela. Les dejo la lectura ante sus ojos. (Graciela Guerrero Garay)     

La peligrosa Venezuela y la segura Colombia

Pascual Serrano • Correo del Orinoco

El 14 de abril encontramos esta noticia en el diario español El Mundo: “El Gobierno colombiano pedirá a sus ciudadanos que eviten viajar a Venezuela”. En el texto leemos que “el ministro de Defensa (colombiano), Gabriel Silva, se mostró de acuerdo con la advertencia y aseguró que son demasiados los casos de violación de los derechos de los colombianos en Venezuela”. 

Pues para ser tan peligroso para los colombianos parece que lo prefieren a su país porque el director ejecutivo de la Asociación de Colombianos en Venezuela, Juan Carlos Tanus, cuantificó hace dos años en alrededor de 4.186.000 los colombianos que había en Venezuela tras abandonar su país “buscando un mejor vivir y protegiéndonos del conflicto colombiano” (ABN/YVKE Mundial, 4-3-2008). Por su parte, el candidato a la Presidencia de Colombia por el Partido Liberal, Rafael Pardo, establece el número en dos millones cien mil los que cruzan la fronteras todos los días para trabajar (Efe, 15-4-2010). 

La noticia del diario español y las declaraciones del gobierno colombiano son un claro ejemplo del mundo al revés. Los que evitan viajar son los colombianos que ya están en Venezuela y que ni se les ocurre volver. Y, viendo los informes de organizaciones de derechos humanos, donde más sufren las violaciones los colombianos es en su país, por eso mismo huyen a Venezuela. 

El enfoque del periódico es coherente con ese discurso tan repetido en Europa en el que presentan a Colombia como una democracia y a Venezuela como una dictadura. Sería entonces el primer caso del mundo y de la historia en que millones de habitantes de la democracia huyen a buscar refugio en la dictadura.