20100408074737-vilma-80.jpg

 

Por Graciela Guerrero Garay      Foto: Tomada de Tiempo21, Las Tunas, Cuba

 

Este miércoles por toda la región tunera creció una flor y un homenaje en el recuerdo. La quien siempre será la heroína Vilma Espín se multiplicó entre las federadas, las estudiantes, las amas de casa, la mujer cubana.

 

Una gota de sudor  reverdeció los campos, con esa campesina que acompañó a su familia hasta el surco para cultivar la yuca, el boniato, las hortalizas, el alimento propio y colectivo. Las maestras contaron las múltiples anécdotas de una mujer que hizo de la Sierra Maestra su trinchera de sueños, sus desvelos patrios.

 

Matutinos y vespertinos trajeron sus luchas clandestinas, su presencia en cada día de 50 años de Revolución y conquistas. Imposible evadir esos pétalos en rosas que caracterizaron su ternura, su trabajo como Presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas, su defensa a ultranza de los derechos de igualdad para todas las de su género y su clase, su influencia en los movimientos líderes femeninos de América Latina. 

 

Vilma Espín en el 80 aniversario de su natalicio. Vital en esa continuidad de permanencia en que no mueren  quienes sembraron ideas, alistaron el corazón a los demás e hicieron de  su existencia un camino firme y valedero. No se recuerda con canciones fúnebres. Es verso vívido. Libro abierto. Certeza y esperanza. Es esa niña que ahora nace en los hospitales donde sus manos repartieron juguetes y consolaron llantos…

 

Es esta Cuba que este 7 de abril subió la cuesta con más sacrificio, con más inteligencia, con más convicción. Son y serán siempre tus marianas, porque contra  viento y ola, contra fuego y paz, con aciertos e infortunios, son tuneras y cubanas, son tu estirpe. Y tu Vilma, cosechaste siempre la victoria.