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·         Increíblemente sorprendente tanta “inteligencia política” para una disidencia que, según cuentan las noticias de siempre, nunca en Cuba encontraron ni encuentran derechos humanos, son perseguidos por el régimen castrista y han vivido en constante asedio y mutilación humana. Entonces, ¿dónde se hicieron periodistas, doctores, economistas…, aprendieron un oficio y viven, como las Damas de Blanco, en buenas casas y con un nivel de vida que respira lujo por doquier?

·         El caso de la muerte reciente del bautizado a conveniencia preso de conciencia, Orlando Zapata, y todo el aparato propagandístico que se mueve desde Estados Unidos y Europa apoyando a Guillermo Fariñas – disidente, sicólogo y periodista – corrobora que aunque sea más de lo mismo, cada día la manipulación de la realidad cubana, el ataque a  las conquistas del proyecto social que defiende y el bulo que hacen hasta cuando un canta un gallo, es menos convincente y deviene burbujas de jabón.

Por Graciela Guerrero Garay

Sorprende la “inteligencia política” de la disidencia en Cuba. ¿Cómo han podido aprender a leer, escribir, tener títulos académicos, criar a sus hijos y hasta encontrar y desempeñar un empleo decoroso antes de la primavera negra del 2003? ¿Cómo pudieron si en Cuba no hay derechos humanos y se mutila la libre elección de profesión y oficio? Con tantas torturas que hay en las cárceles de la Isla, ¡¡ ¿lograron sobrevivir?!!!

Lo que no me explico tampoco cómo es que personas que tienen sustancia gris en el cerebro, (al menos debieran tener por los cargos que ocupan), y alguna sapiencia para llegar al nivel que están, les apoyan, se exponen al ridículo internacional, desacreditan los bienes públicos que representan y gastan los fondos estatales que sirvieran, como mínimo, para quitarle la pobreza a su propia gente o gratificar alguno que otro mendigo o niño de la calle, que en sus naciones hay para contar historia.

Bueno, yo sí me lo explico.  Ay, ¡¡¡¡¡cómo le duele Cuba y cómo le sacan lasca a las fisuras ideológicas, a las carencias del Período Especial, a los cubanos que prefieren vanidades y consumos, o dejar el pellejo del hombro y el alma en patio ajeno!!!! Malos patriotas que allá, allende al mar, son tal cual y se aprovechan de las suciedades políticas como manipulan aquí el consenso de la mayoría, los desagravios o las inconformidades de algunos sectores vulnerables de la población o las insuficiencias de determinados mecanismos gubernamentales.

Y por demás, escogen el más bajo camino para alcanzar sus ambiciones personales y, conscientes de que si se declaran enemigos competentes, confiables y gerenciales, todo les será más fácil, pues los esperarán con las puertas abiertas y serán famosos  en un abrir y cerrar de ojos.  Todo lo contrario a lo que tienen que pasar los millones de inmigrantes de todos los países del mundo que llegan a tierra americana.  Y de quienes, en su santa voluntad y derecho, buscan la unificación familiar u otros intereses muy lejanos de la perversa actitud de traicionar su raíz y montarse en la maquinaria subversiva que durante medio siglo marca las relaciones Estados Unidos – Cuba.

Esta nueva escalada que pinta como un héroe a un delincuente común, según los delitos por los que fue juzgado, desnuda otra vez los verdaderos sentimientos de esta disidencia que se ahoga en sus propias aguas. Si bien es cierto que todavía  hay muchos que se suman a las campañas mediáticas y hacen eco de la desinformación de los grandes medios a favor de los intereses divisionistas e imperiales, esencialmente cubanos resentidos que solo ven las partes negras y mal agradecen toda una historia de vida en la Isla, ya no todos se tragan la envenenada píldora a la usanza del lobo en el cuento de Caperucita.

Ni en paz dejan descansar a Orlando Zapata. Lo usaron y usan después de muerto. ¿Qué humanismo tendrán con el resto del pueblo que defiende su Revolución y su soberanía? ¿De qué bienestar hablan con el cambio? Pocos son ciegos y bobos aquí y en resto del planeta. Se les brindó asistencia médica en los hospitales cubanos, se le trató como un enfermo de urgencia y se luchó por su vida hasta el último momento. ¿Algún traidor a su Patria le tratan así? ¿Dónde?

Guillermo Fariñas está en las sala de cuidados intensivos del hospital de Santa Clara, bien atendido. Regresará pronto a su casa, según sus propias declaraciones por teléfono a la agencia EFE. ¿Es trato a un enemigo confeso? Es para reírse con desenfrenada ironía.  La conciencia del billete. Pero quien no ama su suelo con la más pequeña nobleza, dudo mucho que se entregue a otro. Será que por tal de destruir a Cuba, el gobierno de Estados Unidos quiera llenarse de gusanos malignos que se coman poco a poco lo valores auténticos de su querido pueblo. Del monstruo, como dijo José Martí, nada me extraña.