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Ojos rasgados del futuro: Con derecho al pan

Por Graciela Guerrero Garay

Confieso que nunca antes había estado al tanto – tanto -  de la vida del indio americano. Algo, quizás, impropio para las exigencias de mi profesión. Puede que esté relacionado directamente porque acá, en mi Balcón tunero, no es una raza que marca nuestra geografía y en este apurado desempeño, las más de las veces, uno coge el camino de la cotidianidad y deja para luego lo que puede esperar.

 

También es cierto que nunca antes América había estado tan unida como ahora y que esta fabulosa tecnología digital te permite ir donde creíamos no existían caminos para andar. A veces se me antoja que muchos puede que le debamos para siempre a Evo Morales, y su Bolivia querida, reencontrarnos con toda esa gente hermosa de rasgados ojos, olvidada y marginada por los siglos de los siglos.

 

 No es una fantasía. Un soplo de aire fresco nos sacudió el espasmo y, como decimos acá en Cuba, descubrimos la famosa agua tibia. ¡¿Quién no tiene de indio en América, si fueron nuestros primeros pobladores?! ¿Qué diferencia hay entre nuestros caciques – como Hatuey -  y Túpac Amaru? Ninguna, en esencia. Pienso que nuestros libros de Historia no pintaron con los colores exactos esta cultura que palpita dentro de todos nuestros pueblos.

 

Hay que parar ya esa máquina de anepcia que se empeña en borrar la verdadera huella de las naciones de este continente. No es una meta ni un fin, es un principio ético que le debemos a nuestros ascentros, al origen de la vida americana, al gen primario y la génisis de nuestra identidad.

 

Cuando ahora sentimos y apostamos que HONDURAS SOMOS TODOS, creo vale también hacer justicia con los movimientos sociales indios, en su lucha eterna por conservar los valores ambientales y naturales de la selva, los recursos naturales como el agua, las diferentes etnias, sus costumbres, sus rituales, sus cosechas, sus dioses, su diversidad convergente. Su continuidad histórica, generacional y civil.

 

Esta voluntad que persevera y resalta – siento –  la nacionalidad de América, el espíritu que los mantiene en pie, me llega a través de los boletines informativos de la Agencia de Noticias Plurinacional del Ecuador, que destaca la presentación en la Asamblea Nacional, este 24 de septiembre, del Proyecto de  Ley de Educación para los Pueblos y Nacionalidades Indígenas.

 

No debería ser. Nada absurdo debería acontecer en esta tierra. Pero los indios, como los negros sumergidos por siglos en el Apartheid, han sido obligados a enfrentarse a sus gobiernos, a levantar la voz cuando realmente quieren paz. Y esto de ahora, de reclamar una educación intercultural bilingüe, no es rebeldía. Es justicia y pertenencia.

 

La noticia lo difunde claramente. Y claramente también la cito: La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador con el aval del Movimiento Político Pachakutik, presentó el Proyecto de Ley de Educación para los Pueblos y Nacionalidades Indígenas, en la Asamblea Nacional, el 24 de septiembre. La propuesta de ley tiene 76 artículos, 8 títulos, 7 disposiciones generales, 8 disposiciones transitorias; “garantiza una carrera docente digna, plantea que la administración de este sistema sea colectiva y participativa, con alternancia temporal y espacial, basada en veeduría comunitaria y rendición de cuentas."

 

La presentación de la propuesta de ley la realizaron Marlon Santi, presidente de la CONAIE, y Mariano Morocho, de la DINEIB, en la Comisión de Educación, en la exposición de motivos puntualizan que la Constitución de la República en el artículo 57, numeral 14, como uno de los derechos colectivos de las comunidades, pueblos y nacionalidades indígenas: "Desarrollar, fortalecer y potenciar el sistema de educación intercultural bilingüe con criterios de calidad, desde la estimulación temprana hasta el nivel superior, conforme a la diversidad cultural, para el cuidado y preservación de las identidades en consonancia con sus metodologías de enseñanza y aprendizaje.

 

Mariano Morocho, funcionario de la DINEIB, subrayo que "la Constitución  de la República garantiza el manejo y administración de este sistema, por lo que nosotros debemos ejercer este derecho constitucional, en la que los pueblos y nacionalidades estamos empeñados en construir el Estado Plurinacional". A demás, (el modelo educativo intercultural fue oficializado el 31 de agosto, mediante Acuerdo Ministerial No. 0112; modelo educativo que fue reconocida por la UNESCO en la reunión de Paris en 1.993).

 

Por su parte el titular de la CONAIE, Marlon Santi señaló que las movilizaciones del 27 de septiembre es en defensa de los derechos consagrados en la Constitución de la República, sobre educación, agua, tierra e identidad.

 

"Tawka kawsaymarka Mamallaktata masmanakunchik"

"Construimos el Estado Plurinacional"

 

Desde Cuba, esa tierra hermosa que encontró Cristóbal Colón en su viaje de descubrimiento, aquel lejano año 1492, llenita de indios. Desde este Balcón del Oriente, hoy Las Tunas, pero desde aquellos lejanos años también con nombre indio: Cueybá… desde aquí me parece demasiado osado, increíble, descabellado y degenerativo que se le niegue a estos hermosos seres de ojos rasgados su derecho al pan.

 

El futuro de nuestra verdadera raza, la esbeltez de nuestra raíz común, tiene que ser culta. Todos nacemos llorando. No hay ninguna diferencia. Indio es blanco y blanco es negro. Jamás he visto al sol teñir sus rayos para broncear la gente del camino. Sencillamente, cada día, sale para todos.