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No podrán callar todas las voces

 

·         El legítimo y auténtico Presidente Constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, NO ha renunciado a su cargo y sigue, desde Costa Rica, al lado de ese pueblo que ahora le defiende y reclama ante el sucio golpe de estado gestado por las fuerzas militares de ese país latinoamericano.

 

·         Cuba y todos los cubanos condenan la traición de las fuerzas militares de ese país y se unen a todas las voces que hoy, frente al ataque de gorilas, como dijera Chávez en una de sus intervenciones, no dan la cara, sino que se olvidan  de que ellos son parte también del pueblo y estarán ahí, de soldaditos buenos, hasta que a la gran élite oportunista les convenga.

 

·         La historia no da vueltas, avanza dialécticamente.  Es más de lo mismo. Las grandes barrigas gordas no aceptan multiplicar los panes ni los peces. Tampoco les conviene que los pobres aprendan y sean cultos. Y menos, que América sea una sola masa compacta de gente noble, trabajadora, instruida, saludable y solidaria, donde la riqueza, aunque toque a menos, sea de los más.

 

Por Graciela Guerrero Garay

 

No solo como reportera he seguido la noticia que ha bañado de gris este domingo.  No viví las garras del imperio, ni las luchas sangrientas cuando las tiranías de Gerardo Machado  ni Fulgencio Batista. Tampoco tuve vivencias de cuando los colonialistas españoles quemaban las aldeas indefensas de los indios cubanos.  Nací seis meses después del sol de enero.

 

Pero, por suerte, no soy ciega ni muda ni sorda. Y tengo mucho testimonio vivo de cientos de ancianos que, aún con toda esa historia que da vuelta de que con 20 centavos se podía en Cuba “antes” comprar el llamado pan con timba (queso y guayaba) y se estiraba el ombligoooo, y ahora con 20 centavos, ni en convertibles cubanos ni moneda nacional, puedes comprarte un sencillo caramelo, le abrieron por primera vez  los ojos a una carretera y un alumbrado público, como al año de ganar Fidel su Revolución Cubana.

 

¡Tanta miseria tenía la Isla que era imposible, todavía lo es, vestir de novia de un solo golpe a todo el archipiélago! Y aunque esa prensa mediática que ahora trata de silenciar, tergiversar, manipular y poner puntos y comas a pura conveniencia el golpe de estado en Honduras, hace lo mismo con los logros del proyecto socialista cubano, jamás podrán callar todas las voces.

 

El dignatario Manuel Zelaya NO ha renunciado ni renunciará. Tampoco lo hizo Evo Morales, ni Hugo Chávez ni Fidel Castro, que ha roto con todos los posibles esa barrera de silencio escribiendo uno de los legajos históricos más sencillos y argumentados de estos tiempos del reloj: sus sabias y aleccionadoras reflexiones.  Es una hermosa e irreversible manera de mantener viva la voz de los pueblos.

 

La política tiene bastantes tuercas oxidadas para el gusto de un hombre normal, educado con la mínima decencia del decoro, y si surge una izquierda que devuelve la visión a los más pobres, trata de repartir el combustible, busca alternativas para llenar las barrigas vacías y le regala un lápiz y una libreta a las manos más tiernas y a las más callosas, entonces se retuercen las tripas, los tronos, las cuentas y las pulgas de los vientres abultados.

 

Estamos con Honduras.  Hace falta que despierten los soldados, que escuchen las consignas de todas las voces: …”ustedes son también pueblo”… Es divino ver esa rebeldía que corre por las calles de Tegucigalpa.  Es infinitamente perspectivo sentir que América está de pie, compacta, con sus ojos bien abiertos y decidida, sobre todo, a poner piedra sobre piedra.

 

La derecha, los opositores, en fin, todos los del bando contrario a la ternura, que mediten.  Esta vez, ese cuento extraordinario donde “el dinosaurio todavía estaba allí” se puede leer como el poema de Mario Benedetti…viceversa. Anden claro, que esta América se cansó de botas de tercera con etiquetas de primera marca.