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Nunca serán pocas las imágenes que delaten las cinco horas de constante agonía vividas por los tuneros al paso del huracán Ike, el más violento en los últimos 50 años y el único que recuerdan con exactitud los más viejos moradores de Las Tunas, quienes confiesan que jamás, ni cuanto el brutal ciclón Flora en la década del 60.

En una de las más populosas barriadas tuneras, los Reparto Santos y Buena Vista, la geografía ha cambiado para siempre. Los árboles que adornaron la infancia de varias generaciones ya no están y se fueron para siempre. Ceibas y Algarrobas de 4 metros de diámetros parecían pajaritos indefensos ante el empuje de las rachas de viento.

Nunca será mucho lo que se cuente ahora ni las lecciones que hay que sacar cuando se llama al hombre a cuidar la naturaleza y preservar el equilibrio ambiental. esta furia puede que tenga que ver con el daño que le hacemos al planeta. Ya son muy pocos que lo dudan y con absoluta razón.

Por Graciela Guerrero Garay      Foto: Lloansy Díaz Guerrero