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Por Graciela Guerrero Garay

La inminencia de que IKE, otro huracán poderoso y temible, entre por tieras cubanas y azote, directamente el oriente del país y la provincia de Las Tunas, es ya una certeza inevitable.

Los tuneros, como todos los cubanos, están enfrascados en prevenir los desastres lo más que se pueda. Todos los sistemas de defensa en Cuba están actividados. Se siguen atentos los constantes partes metereológicos y de orientación que se dan ininterrumpidamente por la TV y la Radio.

En los barrios, la gente asegura sus casas. En los centros de trabajo, este domingo, parece un día normal de faena. Se aseguran los medios.

El tiempo aqui aún no está deteriorado..Alguna llovizna de vez en vez. Lo vital es que se trabaja para enfrentar a Ike con la mayor seguridad posible.

Las vidas nuestras están aseguradas. Cuba está lista para enfrentarse a esta nueva herida del clima y la naturaleza. Hay agitación, nerviosismo propio de estas cirscunstancias, pero se trabvaja intensamente para que los daños sean mínimos y la vida fluya, después del temporal, con la misma esperanza que hasta hoy.