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Mucho daño, mucho coraje y optimismo en Cuba

·        Ni un solo cubano perdió la vida y las imágenes que se difunden por la Televisión lo mismo enseñan un camión de carga volcado por los vientos, que cientos de casas sin techo, sillas empotradas en los árboles, frutales y cosechas arrasados, más de 80 torres de alta tensión caídas…

·        Ahora la recuperación, la ayuda del Gobierno y de todas las restantes provincias. Poco a poco, se van restableciendo los servicios esenciales en las zonas afectadas

·        Todavía hay lugares en los que el acceso es imposible

Por Graciela Guerrero Garay   Fotos: AP (Tomadas de Internet)

La imagen bonita que muchos cubanos tenían de sus casas en la provincia de Pinar del Río y el Municipio Especial Isla de la Juventud ahora arranca lágrimas. Quizás, nada pueda ser igual y, con el tiempo, alguna fotografía contará a la memoria cómo fue antes de Gustav y después de Gustav, ese terrible huracán categoría 4 que entró a Cuba por estas regiones de su zona occidental.

Sin embargo, no es un hallazgo poder gritar a los cuatro puntos cardinales que ni un solo cubano perdió la vida, a pesar de que el monstruo dejó su saña mortal por los campos y ciudades al penetrar al territorio de la Mayor de las Antillas, en los últimos días de agosto.

A la cultura que tiene el pueblo para enfrentar y prepararse ante la mínima insinuación de la naturaleza de hacer gala de sus fuerzas, con este tipo de eventos que se observan con extrema responsabilidad y se ponen de inmediato a conocimiento público, se asocia directamente el papel activo, educativo, persuasivo y constante de la Defensa Civil durante los 50 años de la Revolución

Son muy pocos los muertos que ocasionan los fenómenos meteorológicos en Cuba, y la mayoría lo provocan la irresponsabilidad de las personas en cumplir las orientaciones. Ahora mismo, cuando redacto estas líneas un primero de septiembre, en la tarde, el canal Cubavisión trasmite la Mesa Redonda con todo ese torrente de optimismo con que el pueblo de Pinar del Río y la Isla de la Juventud trabajan en la recuperación de sus comunidades, pueblos y campos. 

También es saludable para el ánimo escuchar que brigadas de la Construcción, de la Empresa Eléctrica y de las Comunicaciones del resto del país llegan o se esperan para ayudar a restablecer los servicios esenciales de luz eléctrica, agua, reparación de viales, etc. En tanto, la máxima dirección del país no escatima recursos para resarcir los daños en el menor tiempo posible.

Ya Fidel Castro lo dijo en su reflexión El Huracán,  no se construye en un minuto la verdadera Cuba.  Sobre todo si están en el suelo unas 80 torres de alta tensión, más de 86 mil viviendas han sido afectadas; cientos de cosechas, casas de tabaco, caminos, carreteras, escuelas, recursos de todos tipos y en todos los sectores de la vida pública y privada sufrieron daños de envergadura.

Pero, como también sabemos los cubanos, con grandes proezas, con sacrificios, con paciencia y con amor, cual ave fénix, Pinar del Río y la Isla de la Juventud estrenarán colores nuevos en su geografía. Lo importante y esencial, lo irrefutable, es que se trata de Cuba Socialista donde no hay millones de millones de pesos para repartir, pero si millones de millones de millones de voluntad, entereza, optimismo y confianza para levantarse y volver a andar.

Gustav, al final de las memorias, es otro puntal para ilustrar coraje.