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El  cántaro está en la fuente

·        Las pruebas son contundentes y la maldad terrorista mucho más

·        Cuba vuelve a poner bajo la lupa pública la bajeza de personas que, alentadas por la política imperialista del Gobierno de Estados Unidos, aceptan dádivas y cuanto sea posible para mantener un estatus personal, so pretexto de “ganar la libertad de los muchos”

·        La justicia de América Latina y los pueblos que sienten el zapato extraño y guerrerista de lacayos y homicidas llegará más temprano que tarde. La verdad está servida a la mesa

Por Graciela Guerrero Garay

Tanto va el cántaro a la fuente hasta que se rompe. Tan viejo, como el absurdo sueño americano de ser el ombligo del mundo, es este refrán que ilustra, sin medias tintas, que la verdad quita malezas y pone al desnudo los turbios manejos del gobierno de Estados Unidos encaminados a desestabilizar a Cuba y valerse de personas inescrupulosas para poner en práctica el terrorismo de Estado y ahogar a la Isla, no solo con un embargo económico injusto por más de 45 años, sino con todo tipo de manipulación mediática, campañas difamatorias y tergiversación de las esencias sociales que sustentan la Revolución.

Una vez más, en casi cinco décadas de constantes denuncias y pruebas contundentes, Cuba pone bajo la lupa pública y la opinión internacional el contubernio de organizaciones financiadas para alimentar los planes mercenarios y anexionistas del imperio yanqui. Ahora la “cosa nostra” se llama fundación Rescate Jurídico, dirigida por Santiago Álvarez Fernández, inscripta en el Registro de Corporaciones del Departamento de Estado de la Florida.

“Sin fines de lucro”, reza la clasificación de Rescate Jurídico. Mentira absoluta. Indagaciones del colega Lázaro Barredo Medina, director del periódico Granma, y difundidos a través de la Mesa Redonda del canal Cubavisión, echan por tierra la confabulación. La comparencia ante la prensa extranjera de Marta Beatriz Roque, conocida por su labor subversiva a la guarda del gobierno norteamericano, dio las credenciales de la evidencia.

La verdad está aquí. Una nueva – otra más- escalada de penetración violatoria a la soberanía de esta Isla y su pueblo, con el compadreo de los funcionarios de la SINA en La Habana. Pero, una vez más, también, Cuba pone la denuncia en las manos de la opinión internacional, desmantela ardides y revela, con pruebas irrevocables y propiciadas por los mismos autores de la tramoya imperial, que los mercenarios ya no pueden esconderse aunque se disfracen de “hombrecitos invisibles”.

La historia tiene la palabra. La denuncia cubana pone puntos a las íes y detalla la infamia. Ilustra. Investiga. Vuelve a denunciar. El cántaro está en la fuente. Cuba jamás dejará que nadie le llene de lodo y heces la dignidad de sus principios. Nunca lo ha permitido, no sé que tipo de canales auditivos o genes mutantes tienen los que, todavía, hoy se arriesgan a dormir el sueño americano. La justicia de  América Latina llegará más temprano que tarde. No tengo la menor duda.