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Por Graciela Guerrero Garay                      Foto: María de los Ángeles Gutiérrez

Las Tunas.- Siempre las buenas huellas quedan en el camino. Desde que corrió la triste noticia del secuestro de dos médicos cubanos en Kenia, por parte de grupos terroristas que operan en Somalia, el verde caimán se estremeció. Desde entonces, el nombre del tunero Assel Herrera Correa tejió, más allá de su natal Delicias,  sentimientos profundos de solidaridad para con él y su familia, porque al decir de todos era un hombre excelente, cordial, sencillo. Esta mezcla de amores, añoranzas y fe en el regreso a esta tierra embarga a sus colegas.

La mañana despierta con los trajines propios de un hospital como el “Ernesto Guevara de la Serna”. Entre el ir y venir de pacientes y médicos, la joven doctora Leticia Cruz Reyes, Especialista en Medicina General Integral, hace un alto para recordar cuando hace dos años atrás lo conoció en el consultorio médico 35, perteneciente al policlínico Gustavo Aldereguía, en el Grupo Básico de Trabajo # 3:

“Allí también estaba la doctora Tamara González y Assel regresaba de cumplir su misión internacionalista en Brasil, y se incorporaba a trabajar. Cuando vi su rostro en la televisión me impacté mucho, no lo podía creer. Era un compañero nuestro, una persona amable, respetuosa, dedicado al trabajo. A la semana, yo partí hacia Brasil.

“Nosotros vamos a cualquier país con el único objetivo de brindar nuestros servicios médicos a esos pueblos hermanos, necesitados, sin importarnos su clase social. Por eso no solo pedimos su regreso y el del otro colega de Villa Clara. Es un acto injusto, inmerecido, y pudo pasarnos a cualquiera de nosotros”, reafirmó Leticia para luego enviarles un mensaje de apoyo a sus familiares y volver a recordar con cariño y admiración a su colega Assel.

No lejos de allí, la doctora y especialista en Medicina General Integral María de los Ángeles Gutiérrez La O nos cuenta que ella estuvo en el curso de inglés, en La Habana, en abril del 2017 como parte de la preparación para la misión en Kenia y estudió con varios de los galenos que hoy están en la Brigada Cubana en ese país.

“Nuestra actitud es idéntica. Confiamos en que nuestro colega Assel regrese pronto a la Patria y a la provincia, donde todos sus compañeros les recordamos con respeto y nos unimos a sus padres, hija, familiares y amigos en estos momentos difíciles. Pueden contar con nosotros, como cada nación que necesite de asistencia médica. Esa es nuestra única razón, hacer vida donde acecha la muerte”, dijo emocionada María de los Ángeles.

Mientras, nos mostraba el post que subió a su muro de Facebook aquel nostálgico 12 de abril para la comunidad de Mandera, donde trabajaban los médicos cubanos y ese día dejó de ser feliz para sus pacientes y este verde caimán, al que sacudió corazón adentro la fatal noticia del secuestro de Assel y Landy Rodríguez Hernández. Y las buenas huellas de ambos abrigan hoy la esperanza.