• Hoy exactamente es un día muy especial para los más jóvenes cubanos de este siglo XXI, aunque desde hace 45 años son muchas las generaciones que guardan en su memoria los recuerdos de la Organización de Pioneros. Un año después surge la Unión de Jóvenes Comunistas y, de manera paralela, llevan de la mano a quienes apuestan que un mundo mejor es posible. Este 4 de Abril en Cuba y cada una de sus 14 provincias y 169 municipios sobran razones para hacer la fiesta.
  • En el Balcón del Oriente de la Isla ahora mismo cada centro docente y productivo disfruta, con iniciativas propias, del nuevo aniversario de las organizaciones que rigen aquí las políticas meridianas de la niñez y la juventud, desde el punto de vista político – social e integrativo con los principios e instituciones del Estado.

Por Graciela Guerrero Garay

 En Cuba los niños y jóvenes saben porqué desfilan con tanta animosidad, patriotismo y cautivadora convicción para festejar los aniversarios 45 de la Organización de Pioneros José Martí y el 44 de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC).

Carlos, en su silla de ruedas, es la muestra más humana y palpable de esta algarabía que llena las plazas de las 14 provincias del país y sus 169 municipios, por estos días de homenaje a las dos organizaciones que rectorean en la Isla los destinos socio – políticos – integrativos de la niñez y la juventud, a partir de los preceptos y principios del estado y sus instituciones.

Con sus nueve años, Carlitos no ha podido caminar por los problemas congénitos que afectan su sistema nervioso, pero tiene una maestra en su casa que le da las clases gratis, jamás ha pagado una consulta y recibe una dieta alimenticia especial, cuando no es secreto para nadie las serias limitaciones que sufren aquí los abastecimientos por las condiciones económicas y la intensa sequía que afecta a la nación en los últimos años.

Y su caso no es único. El joven Erick Ugarte encuentra, igualmente, otra razón poderosa para reincorporarse a la vida y estar entre los primeros que dicen SÏ a esta alegría de Abril que gana las calles, parques, plazas, áreas culturales y centros docentes y productivos. Con sus 21 años cumplió condena por involucrarse en un homicidio. Pero no es un marginado. El Programa de la Revolución de los Cursos de Superación Integral le abrió las puertas de la nueva oportunidad, humana, social y justa, y acaba de recibir su diploma de graduado de bachiller y matriculará en la universidad, su cuajado sueño, ahora real.

Estas historias comunes no son noticias en estos días en Las Tunas y, con sus modos, perviven a lo largo y ancho del archipiélago cubano, donde niños, adolescentes y jóvenes auto- disfrutan de su propio protagonismo en las tareas medulares de estas organizaciones y de la sociedad donde viven. Son parte misma de un proceso dialéctico que se fortalece, perfecciona y es cada vez más abarcador y noble, como parte de las transformaciones que acontecen a raíz de los proyectos puestos en práctica por la Batalla de Ideas.

Y este Abril es la muestra. Reconocimientos a los más destacados, juegos participativos, espacios concebidos especialmente para el entretenimiento inteligente, venta de libros, golosinas, actuaciones de payasos, magos, veladas culturales, karaoque, acampadas de exploradores, campismo, bailables y cumpleaños colectivos esperando este martes de homenaje cambian la rutina de los chicos y chicas, tanto del sector de la Educación como productivo, donde se centran los miembros de la OPJM y la UJC, que aglutina a los jóvenes hasta los 30 años.

Es un buen aniversario, con puertas abiertas al futuro que Cuba quiere tener y que sus niños y jóvenes ayudan a perfilar cada día, porque ellos tienen sobradas razones para hacer lo que hacen.